Nicaragua es el país más extenso de Centroamérica, caracterizado por sus lagos (principalmente el Nicaragua o Cocibolca y el Managua o Xolotlán, que baña la capital) que, junto con otros cuerpos de agua, ocupan una extensión de más de 10.000 km2 de los 129,949 totales del territorio, y por la cadena volcánica que atraviesa el país de Norte a Sur, con varios volcanes activos, como el San Cristóbal, el Telica, el Momotombo, el Masaya, el Cerro Negro y el Concepción. Sus ríos más importantes son el Coco y el Grande de Matagalpa en el Norte y el Río San Juan en el Sur. Clima subtropical cálido con dos estaciones bien diferenciadas (húmeda de mayo a octubre y seca de noviembre hasta abril).
El país se divide en tres zonas geográficas:
- La franja del Pacífico, de tierras bajas y llanos, orlada de volcanes y lagunas, donde vive más del 95% de la población y se sitúan las principales ciudades.
- La zona central montañosa.
- La zona del Atlántico, una gran llanura prácticamente selvática, muy poco poblada y con escaso desarrollo económico, que baja lentamente de los 500 metros de altitud hasta la costa del Caribe. En ella se sitúan las dos Regiones Autónomas, del Atlántico Norte (R.A.A.N.) y del Atlántico Sur (R.A.A.S.) dónde vive la mayoría de la población india (que representa 5% de la población total) y negra.
Nicaragua está dividida en 15 departamentos y 2 regiones autónomas. Los departamentos son: Boaco, Carazo, Chinandega, Chontales, Estelí, Granada, Jinotega, León, Madriz, Managua, Masaya, Matagalpa, Nueva Segovia, Río San Juan y Rivas; las regiones autónomas son las citadas RAAN y RAAS.
La población del país ronda los 5,5 millones de habitantes, destacando los cerca de 2 millones de la capital, Managua. Otras ciudades importantes son León (165.000 habitantes) y Chinandega (117,000 habitantes) al norte, y Masaya (120.000 habitantes) y Granada (97,000 habitantes), al sur, todas ellas en la costa del Pacífico. La principal ciudad del interior es Matagalpa, al noreste (105,000 habitantes). La densidad de población es de 38 hab/km².
La historia moderna del territorio comienza en 1502, cuando durante su cuarto viaje, Cristóbal Colón toca tierra nicaragüense. En 1524 Francisco Hernández de Córdoba fundó las ciudades de León y Granada, aunque el gran conquistador y primer Gobernador fue su jefe, Pedro Arias Dávila, el controvertido “Pedrarias”. El territorio nicaragüense sufrió frecuentes y devastadores ataques de piratas ingleses y franceses en los S. XVII y XVIII.
Tras la independencia proclamada por la Capitanía General de Guatemala el 15 de septiembre (fiesta nacional) de 1821, se une al Imperio mexicano de Iturbide en enero de 1822 dentro de las Provincias Unidas Centroamericanas, efímera entidad política que aglutina también a Guatemala, El Salvador, Costa Rica y Honduras. En 1823 las Provincias Unidas proclaman su independencia de México y entre 1838 (caso de Nicaragua) y 1841 sus integrantes proclaman sus respectivas independencias.
La independencia trae consigo un enfrentamiento civil crónico entre conservadores granadinos y liberales leoneses que llega a su punto culminante cuando el mercenario estadounidense William Walker, llamado por estos últimos, toma el poder y se proclama Presidente. La alianza de las dos ciudades en su contra y el apoyo centroamericano permite la expulsión de Walker (tras la batalla de San Jacinto, el 14 de septiembre de 1856, fiesta patria) e inaugura un periodo de 30 años de calma, conocido como República conservadora, que sería roto por la revolución liberal de José Santos Zelaya en 1893. Durante los 16 años de Gobierno de Zelaya se produjo un sustancial auge económico de la mano del desarrollo del cultivo del café.
En 1909 los EE.UU., interesados en mantener el control sobre el territorio nicaragüense, en el que se baraja la posibilidad de construir un canal interoceánico, provocan la caída de Zelaya y llevan a cabo la primera de una serie de intervenciones militares en el país, frente a las que se mantuvo en armas Augusto César Sandino, hasta su asesinato en 1933 por orden de Anastasio Somoza García, entonces Jefe de la Guardia Nacional. Éste asumió la Presidencia y se mantuvo en el poder hasta su asesinato en 1956, tras el que le fueron sucediendo sus hijos Luis y Anastasio Somoza Debayle. La creciente oposición a los Somoza durante este período desencadenó una sublevación que se convirtió en revolución y llevó al poder al Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) en 1979.
El Frente se mantuvo en el gobierno hasta 1990, a pesar de la financiación de una guerrilla contrarrevolucionaria por parte de la Administración Reagan. Ese año el Comandante Daniel Ortega pierde las elecciones frente a Violeta Barrios de Chamorro, que encabezaba una coalición de partidos de oposición que pronto se disolvió. Se han sucedido desde entonces, en elecciones presidenciales periódicas, el liberal Arnoldo Alemán (1996-2001) y el actual Presidente, Enrique Bolaños Geyer (2001-2006).
Después de la revolución sandinista, el Gobierno de Reconstrucción Nacional derogó en 1979 la Constitución nicaragüense de 1974 y emitió una declaración de derechos. Las elecciones de noviembre de 1984 trajeron consigo la vuelta de un gobierno civil y en 1987 entró en vigor una nueva Constitución Política de la República, que fue sustancialmente reformada en 1995.
Nicaragua se define como una república democrática, participativa y representativa. El presidente de la República es Jefe de Estado, Jefe de Gobierno y Jefe de las Fuerzas de Defensa y Seguridad de la Nación.
El poder legislativo lo ejerce en la actualidad la Asamblea Nacional, integrada por 90 representantes elegidos por voto universal y cuyo número podrá incrementarse de acuerdo al censo general de población. Los representantes son elegidos para un periodo de seis años. El máximo órgano del poder judicial es la Corte Suprema, con sede en Managua. El país también cuenta con otros tribunales menores.
Respecto a las Fuerzas Armadas, a finales de la década de 1980 Nicaragua contaba con un Ejército de Tierra de 73.500 efectivos, una Fuerza Naval de 3.500 y una Fuerza Aérea de 3.000. El gobierno que sale de las elecciones de 1990 inició la reducción del número de tropas, así como la desmovilización de la denominada “contra nicaragüense”; en 1999 el Ejército había sido reducido a 16.000 efectivos.
Las bases de la relación de España con la República de Nicaragua son:
- El compromiso con el proceso de consolidación de la democracia y del Estado de Derecho. Nicaragua, con una compleja historia inmediata, requiere ayuda en el proceso de consolidación de su democracia. España presta apoyo a los procesos de fortalecimiento institucional de Nicaragua.
- La lucha contra la pobreza y promoción del desarrollo económico y social equitativo. España mantiene un elevado volumen de cooperación al desarrollo y presta apoyo financiero a los procesos de reforma económica y al desarrollo productivo empresarial.
- El apoyo a la integración regional. El desarrollo de los países centroamericanos, incluida Nicaragua, pasa por una mayor integración de sus economías, que les permita ser más competitivas y estar en disposición de aprovechar sus ventajas comparativas y prevenir conflictos bilaterales por motivos fronterizos o de otra índole.
- El apoyo al desarrollo de Nicaragua en los foros internacionales. España ha prestado su apoyo a Nicaragua en los Grupos Consultivos del BID tanto regionales como dirigidos específicamente al país, y apoyó a Nicaragua en el proceso de acceso a la iniciativa HIPC para lograr la condonación sustancial de su deuda externa.
- El fortalecimiento de la Comunidad Iberoamericana de Naciones. Nicaragua reconoce la importancia de las Cumbres Iberoamericanas, y la normalización del país debe correr pareja con al normalización de su participación en dicho foro.
Los intercambios comerciales son modestos: los últimos datos del primer semestre de 2005 indican un valor total de 13,8 millones de US$ de exportaciones de Nicaragua hacia España (un 58% más que en el mismo período de 2004), y 28.5 millones de US$ en importaciones de nuestro país (un 86,5% más que en el primer semestre de 2004). Así, España sería el destino del 3.2% de las exportaciones nicaragüenses y origen del 2.4% de sus importaciones. Se manifiesta un interesante incremento del comercio mutuo, aunque la posición exportadora española se reduce ligeramente (un 0,1%).
En materia de inversiones, tras el gran esfuerzo que supuso la adquisición por UNIÓN FENOSA en 2000 del monopolio de la distribución eléctrica en el país por valor de 135 millones de Euros, la inversión española en Nicaragua ha regresado a su reducido nivel habitual, siendo casi nula en 2002 y 2003, aunque en 2004 la compra de la empresa Bellsouth Centroamérica por parte de Telefónica/Movistar supuso un aumento de la inversión española en el país. El flujo de inversión de Nicaragua en España es muy reducido.
Existe un Acuerdo de Promoción y Protección Recíproca de Inversiones firmado en 1994 en Managua, pero no un convenio de doble imposición. En materia de deuda en los últimos cinco años España ha condonado a Nicaragua más de 713 millones de dólares.
Para el año 2005 se estima un incremento que puede situar la cifra global en más de 13 millones de euros. España ocupa el 7º lugar entre los cooperantes bilaterales en cooperación no reembolsable y el 2º lugar en cooperación reembolsable- créditos.
Existen 32 ONGDs españolas con presencia en Nicaragua. Los recursos invertidos por ellas alcanzaron los de 2 millones de dólares en 2003, según los datos en poder del Ministerio de Relaciones Exteriores de Nicaragua.
La cooperación española en Nicaragua encuentra su base jurídica fundamental en el Convenio Básico de Cooperación Científico-Técnica, firmado entre España y Nicaragua el 20 de diciembre de 1974, así como en el Acuerdo Complementario del Convenio Básico de Cooperación firmado el 29 de abril de 1989.
En virtud de estos acuerdos bilaterales se han venido suscribiendo y ejecutando sucesivos acuerdos a través de las Comisiones Mixtas de Cooperación que se celebran cada cuatro años. El 17 de mayo de 2005 se firmó en Managua el Acta de la VI Comisión Mixta que plantea los retos de desarrollo futuro y las líneas de trabajo conjunto entre ambos países. La Comisión Mixta, tomando como referencia el Plan Director de la Cooperación Española para el período 2005-2008, define cinco sectores prioritarios:
- Gobernabilidad Democrática, Participación Ciudadana y Desarrollo Institucional: se han realizado intervenciones orientadas a la modernización del sistema de justicia y de su institución rectora, la Corte Suprema de Justicia, para alcanzar mejores niveles de acceso a la misma por los grupos de población más desfavorecidos y especialmente las mujeres, de independencia de los jueces y de reducción de la dilación en los procesos; también se trabaja con la Policía Nacional de Nicaragua en la mejora de sus labores en los ámbitos de Tráfico y de Auxilio Judicial y con la Contraloría General de la República para que su Dirección General Jurídica sea una institución efectiva en el apoyo al control del uso de los recursos públicos.
- Cobertura de las Necesidades Sociales. Comprende a su vez los subsectores Educación y Salud. En el primero las actividades se centrarán en dos programas con vocación regional; Programa de Formación Ocupacional e Inserción Laboral y Programa de Fomento de la Calidad Educativa. Además, durante el año 2004 se concedieron becas y ayudas a 251 nicaragüenses. En salud se sigue prestando apoyo al Sistema de Vigilancia Epidemiológica del Ministerio de Salud.
- Promoción del Tejido Económico y Empresarial: las intervenciones se centran en dos departamentos de Nicaragua; León y Chontales, y se articulan a través de Planes de Desarrollo Rural que permiten desarrollar actividades con agricultores, ganaderos y pescadores. El Programa Araucaria en el Departamento de Río San Juan es la principal actividad que en materia de Medio Ambiente se desarrolla en Nicaragua. Cabe destacar que se está en proceso de diseño de un programa de co-desarrollo entre Nicaragua y Costa Rica para que el fenómeno migratorio pueda incidir efectivamente en los procesos de desarrollo de ambos países.
- Cultura y Desarrollo: en él se enmarca la labor realizada por el Programa de Preservación del Patrimonio, a través de las Escuelas Taller de León, Masaya y Granada
- Género y Desarrollo: fortalecimiento institucional del Instituto Nicaragüense de la Mujer INIM y la elaboración y puesta en marcha del Programa Nacional de Equidad de Género.