jueves 18/03/2010
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Turismo en España

Turismo en España

Turismo en España 

España es uno de los principales destinos turísticos del mundo. Alrededor de 60 millones de personas  visitan anualmente su historia, su arte, sus tradiciones, su cultura, sus playas y el sol.

Muchos de los grandes acontecimientos que han marcado la historia mundial se han desarrollado en España. Testigo y actor privilegiado, nuestro país ha aportado su personalidad en  las grandes manifestaciones culturales y artísticas. Sus ciudades, pueblos y rincones albergan monumentos de extraordinario valor, bien por su antigüedad o por su riqueza artística. Algunos de ellos han sido calificados por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad.

España ha dado  pintores de reconocida valía. Cuenta, además,  con la mayor concentración de pinacotecas del mundo: desde Altamira, considerada la Capilla Sixtina del arte cuaternario, al museo Dalí, en Figueras, el Museo Picasso de Málaga, de reciente creación, o el Guggenheim  de Bilbao. Sin olvidar el Museo del Prado, con la mayor colección de pintura clásica  del mundo.

Entre las atracciones turísticas con más proyección internacional están las fiestas populares de Pamplona, conocidas como los Sanfermines, la feria de Sevilla, los carnavales de Cádiz o las Fallas de Valencia. Los pueblos de España mantienen tradiciones  milenarias que se reflejan en estas fiestas populares.

A lo largo de la extensa costa  están las playas más visitadas de Europa  ofreciendo  tranquilidad o bullicio  a los turistas más exigentes. Pero no sólo de verano vive España. Nuestro país cuenta además con grandes posibilidades para la práctica de deportes de invierno y de aventura gracias a las  cordilleras y ríos que atraviesan nuestra península. Los parajes naturales tienen su máxima representación en los Parques Nacionales, que incluyen  zonas desérticas, prados, montanas escarpadas y enclaves de gran valor medio ambiental.

Este conjunto está apoyado por infraestructuras y servicios de gran calidad. La consolidada tradición turística ha servido para mejorar unas prestaciones que constituyen un activo de indudable valor. Las administraciones públicas han puesto en marcha un conjunto de políticas que se completan con inversiones privadas y tienen su escaparate en las ferias turísticas internacionales, donde la oferta  española es siempre altamente apreciada.

El turismo se ve facilitado por unas comunicaciones privilegiadas con Europa y el resto del mundo.

Todo ello convierte a España en un país ideal para el turismo de Congresos. Las  principales ciudades reúnen sobradamente las condiciones óptimas para la celebración de este tipo de eventos en cualquier época del año.

Madrid. Palacios y museos
Es la capital de España, una ciudad cosmopolita convertida en centro económico, financiero, administrativo y de servicios con un inmenso patrimonio cultural y artístico, legado de siglos de historia apasionante. Situada en el centro geográfico de la península Ibérica, Madrid conserva uno de los cascos históricos más importantes entre las grandes ciudades europeas, que se funde armónicamente con las más modernas y cómodas infraestructuras, una completa oferta de alojamientos y servicios y la más avanzada tecnología en medios audiovisuales y de comunicación.
Madrid posee verdaderas joyas turísticas. En el centro histórico, conocido también como "Madrid de los Austrias", destaca la Plaza Mayor, inaugurada en 1620 y uno de los rincones más populares y típicos de España. Cerca de la Plaza Mayor se encuentra el llamado "centro aristocrático" donde deslumbra el Palacio Real, monumental construcción del siglo XVII. Junto a él, la Plaza de Oriente, el teatro de la Ópera y la moderna Catedral de la Almudena, consagrada en 1993 por el Papa Juan Pablo II. La Puerta del Sol rodeada de una variada y selecta zona comercial y el "Paseo del Arte", bautizado así por sus incomparables museos, palacios y jardines, completan este conjunto.
La ciudad tiene una intensa actividad artística y cultural, lo que justifica que cuente con 73 museos que abarcan todo el conocimiento humano. Entre ellos destacan, el Museo del Prado, una de las más importantes pinacotecas del mundo; el Museo Thyssen-Bornemisza y el Centro Nacional de Arte Reina Sofía, dedicado al arte español contemporáneo, con obras de Picasso, Joan Miró, Salvador Dalí y Juan Gris, entre otros.
La oferta en parques y jardines es extensa: el Parque del Retiro, antiguo lugar de esparcimiento de los reyes españoles, la Casa de Campo o el Parque Juan Carlos I son verdaderos tesoros que convierten a Madrid en una de las ciudades con más espacios verdes de Europa.
El aeropuerto internacional de Madrid-Barajas, recientemente ampliado, sus dos Palacios de Congresos, el moderno recinto ferial del Campo de las Naciones, y más de 80.000 plazas en otros centros de reuniones convierten a Madrid en uno de los centros de negocios más atractivos de Europa.

Barcelona. La huella de los Juegos Olímpicos.
Barcelona, capital de la Comunidad Autónoma de Cataluña, es una ciudad mediterránea y cosmopolita que integra en su trazado urbano restos romanos, barrios medievales y los más bellos ejemplos del Modernismo y las vanguardias del siglo XX. No en vano, la UNESCO ha declarado Patrimonio de la Humanidad construcciones emblemáticas del arquitecto catalán Antoni Gaudí.
Su larga historia y dinamismo económico han proporcionado a Barcelona un impresionante acervo cultural, patente en la conservación de su rico patrimonio histórico-artístico y en el fomento de las corrientes artísticas más novedosas. Su  amplísima agenda cultural la convierte en uno de los focos culturales del país. Es una ciudad con tradiciones profundamente arraigadas como las Fiestas de la Mercè o las de los barrios de Gràcia, Sants o Poblenou.
Barcelona ha sabido engrandecer su pasado sin olvidar por ello sus apuestas de futuro. La ciudad está dotada de unas extraordinarias infraestructuras dedicadas a la celebración de seminarios, simposios y certámenes internacionales. Sus excepcionales redes de comunicación, clima mediterráneo y multitud de atractivos turísticos convierten a Barcelona en una importante ciudad de negocios.
El visitante también podrá disfrutar del carácter mediterráneo de Barcelona, patente en la Costa del Garraf y en la del Maresme. Los amantes de la Naturaleza no tendrán que alejarse demasiado para recorrer las sierras que forman parte de la Cordillera Litoral y el Pirineo catalán.

Valencia.  El desafío de la Copa América.
Pocas ciudades como Valencia son capaces de hacer convivir tan armónicamente los restos de su pasado más remoto, datado en el año 138 a. C., con las edificaciones más innovadoras y vanguardistas que se levantan en el nuevo milenio. La ciudad es comercio y cultura, cine, teatro, museos, música, negocios. Es centro de diseño internacional y de vanguardia, y una de las ciudades más activas en ferias y congresos de Europa.
La fina arena y el agua limpia de sus costas, junto con la amplitud del mar abierto y la cercanía de las montañas litorales, reafirman a la ciudad y su región como un enclave privilegiado. Dentro del término municipal de Valencia, las playas de La Malvarrosa y Levante son verdaderos puntos de encuentro de la ciudad con el mar.

Bilbao. El brillo del Guggenheim.
Con más de un millón de habitantes, es el motor económico del Golfo de Vizcaya. Los grandes proyectos realizados en los últimos años han logrado una regeneración urbanística y económica de la ciudad, De este modo, enclaves como el  Museo Guggenheim, el Palacio de Congresos, el Metro de Norman Foster o el Aeropuerto de Calatrava han aportado a la ciudad una vitalidad recuperada. Capital de la provincia de Vizcaya, la ciudad está rodeada de un paisaje fértil, con bosques, montañas, playas y costas escarpadas que hacen de Bilbao un destino privilegiado.


Zaragoza. La Expo del agua.
La que fuera capital del Reino de Aragón durante la Edad Media posee un rico patrimonio monumental en el que se entremezclan las influencias de las diversas culturas que la habitaron. Calles medievales y grandes avenidas “afrancesadas” componen una ciudad de atmósfera cosmopolita y abierta. Zaragoza es, además, un excelente punto de partida para visitar parajes como el Parque Natural del Moncayo, visitar los Pirineos o recorrer villas históricas como Ejea de los Caballeros o Sos del Rey Católico.


Sevilla. El barroco andaluz.
La capital andaluza, situada a orillas del río Guadalquivir, alberga un interesante conjunto de construcciones declaradas Patrimonio de la Humanidad y barrios de hondo sabor popular, como el de Triana o La Macarena. Es un destacado centro de negocios y servicios del sur peninsular, y dispone de una nutrida oferta de plazas hoteleras que se encuentran repartidas a lo largo y ancho de su casco urbano. Museos y centros de arte, parques temáticos, cines, teatros y salas de fiesta son sólo algunas de las infinitas posibilidades de ocio que depara Sevilla. Todo ello sin olvidar las numerosas terrazas, tascas y bares en los que poder practicar una de las costumbres más arraigadas y sabrosas de la ciudad: el “tapeo”.
La Semana Santa y la Feria de Abril, declaradas fiestas de interés turístico internacional reflejan la devoción y el folclore del pueblo sevillano.
Cerca de la ciudad conviene reseñar la riqueza natural de una región que está a caballo entre dos continentes, con tesoros como el Parque Natural de Doñana, Patrimonio de la Humanidad y Reserva de la Biosfera por la UNESCO, o el Parque Natural de la Sierra Norte.


Granada.  Al Andalus.
A los pies de Sierra Nevada, entre los ríos Darro y Genil, se extiende una de las ciudades más interesantes de la Andalucía Oriental. El impresionante legado andalusí se suma a joyas arquitectónicas del Renacimiento y a las más modernas instalaciones propias del siglo XXI.
El hecho de ser la última ciudad reconquistada por los Reyes Católicos en 1492 dota a Granada de un inconfundible aroma árabe. Su gastronomía, artesanía y urbanismo se ven determinados por su glorioso pasado histórico. No en vano, uno de sus viejos barrios, el Albaicín, es Patrimonio de la Humanidad junto con La Alhambra y el Generalife. Importante centro cultural durante largos siglos, tanto durante el gobierno musulmán como el cristiano, actualmente goza de una envidiable agenda cultural y de ocio.
Enlaces:
http://www.andalucia.org/

Ciudades Patrimonio de la Humanidad.


Santiago de Compostela. Ciudad Patrimonio de la Humanidad y capital de Galicia, constituye la meta final de la ruta de peregrinación jacobea. Siglos de esplendor y desarrollo han legado un trazado urbano donde la herencia medieval cristiana se mezcla con monumentales construcciones barrocas.
http://www.santiagoturismo.com100/


Salamanca. Una de las ciudades universitarias más antiguas de España, sigue manteniendo un espíritu joven y erudito en un trazado monumental cuajado de iglesias, palacios, colegios y casas de nobles.
http://www.turismocastillayleon.com/


Córdoba. Esta ciudad milenaria es un legado vivo de las diversas culturas que se asentaron en ella a lo largo de su historia. Pocos lugares en el mundo pueden presumir de haber sido capital de la Hispania Ulterior bajo el Imperio romano y capital del Califato de los Omeyas. Esplendor que, además, se palpa en la intelectualidad de este centro de saber y conocimiento que ha dado a luz a figuras como Séneca, Averroes o Maimónides. Pasear por el casco antiguo cordobés supone descubrir un bello entramado de callejuelas, plazas y patios encalados ordenados en torno a la Mezquita-Catedral, reflejo de la importancia de la urbe en época medieval y auténtico símbolo de la capital.


Segovia. Situada en una elevación del terreno, entre los cauces de los ríos Eresma y Clamores, posee además de su famoso acueducto romano, multitud de iglesias medievales. La Catedral y el Alcázar componen un majestuoso paisaje que domina estas tierras castellanas. Asimismo, cerca de la ciudad destacan el palacio de La Granja o al Parque Natural de las Hoces del Río Duratón.


Ávila. Al abrigo de la Sierra de Gredos se alza Ávila con sus imponentes murallas que abrigan un valioso conjunto de iglesias y palacios renacentistas, testigo del esplendor pasado de la urbe como centro de producción textil.
Su condición de cuna de Santa Teresa de Jesús ha dejado en toda la ciudad, tanto dentro como fuera del recinto amurallado, un gran número de edificios religiosos. 

      
Alcalá de Henares. Esta localidad madrileña, cuna del ilustre Miguel de Cervantes, autor de “El Quijote”, y de una de las universidades más prestigiosas de España, ha sido declarada recientemente Patrimonio de la Humanidad. Su rico patrimonio monumental, formado por iglesias, conventos y dependencias universitarias, nos acerca a la vida castellana durante el Siglo de Oro español.


Cuenca. Entre las hoces de los ríos Júcar y Huécar se asienta esta ciudad manchega, con un casco histórico monumental que se precipita al borde de paredes rocosas, en plena serranía de Cuenca. La Catedral, las Casas Colgadas y calles empedradas atrapan al más avezado viajero.


Toledo. Es una de las ciudades españolas con mayor riqueza monumental. Conocida como “ciudad de las tres culturas”, debido a la convivencia durante siglos de cristianos, árabes y judíos, Toledo conserva tras sus murallas un legado artístico y cultural en forma de iglesias, palacios, fortalezas, mezquitas y sinagogas, lo que la convierte en un auténtico.


Cáceres. Más de una decena de torres presiden su  casco antiguo, delimitado por murallas de época árabe. Calles empedradas jalonadas de casas-fortaleza medievales y palacios renacentistas componen las estampas más bellas de esta ciudad cuya historia se halla estrechamente vinculada a una de las rutas históricas peninsulares: la Vía de la Plata, calzada romana que unía Sevilla y Astorga, y que fue utilizada por los peregrinos que se dirigían a Santiago de Compostela.


San Cristóbal de la Laguna. Antigua capital de Tenerife, esta ciudad canaria posee una larga tradición universitaria. Su modélico trazado colonial alberga algunos de los monumentos religiosos más importantes de la isla, entre ellos su Catedral, así como multitud de casas señoriales de los siglos XVII y XVIII.


Ibiza. Importante asentamiento fenicio-púnico en el pasado, Ibiza encierra tras sus murallas renacentistas un interesante legado de las distintas culturas que la poblaron. Destaca la zona monumental de Dalt Vila, la necrópolis de Es Puig des Molins o el yacimiento arqueológico de Sa Caleta. La belleza de la capital insular se ve aumentada por arenales y calas como Figueretes, Es Viver o Talamanca, así como por un privilegiado ecosistema marino.


Sus costas.
Con el mayor número de playas con bandera azul, las costas españolas gozan de unas condiciones excepcionales para el turismo. Destacan  fundamentalmente las Rías Baixas, Costa da Morte, Rías Altas, Costa Verde, Costa cantábrica, Costa Vasca, Costa Brava, Costa del Maresme, Costa Garraf, Costa Dorada, Costa del Azahar, Costa de Valencia, Costa Blanca, Costa Cálida, Costa de Almería, Costa Tropical, Costa del Sol, Costa de la Luz, y las maravillosas playas insulares de Baleares y Canarias.


Recursos Naturales.
España es un lugar privilegiado en cuanto a recursos naturales. Prueba de ello es que se trata del tercer país del mundo con más espacios declarados Reserva de la Biosfera por la UNESCO. Seis áreas españolas se han añadido recientemente a esta red internacional. Esta inmensa riqueza natural está administrada en diversas áreas con distintos grados de protección autonómico y regional. La máxima protección recae sobre los Parques Nacionales: Islas Atlánticas de Galicia (Galicia), Picos de Europa (Asturias y Castilla León), Ordesa y Monte Perdido (Aragón), Aigües Tortes i Estany de Sant Maurici (Catalunya), Tablas de Daimiel y Cabañeros (Castilla La Mancha), Doñana y Sierra Nevada (Andalucía), Archipiélago de Cabrera (Baleares) y Caldera de Tabueriente, Garajonay, Teide y Timanfaya (Canarias).

Actualizado: 06/12/2008 14:03

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