Las relaciones transpirenaicas entre los pueblos de la vertiente Sur y Norte de los Pirineos se pierden en la historia y los Pirineos nunca fueron una barrera sino, como diría Picasso, un “Puente de Libertad”. Desde el punto de vista consular, el Consulado General de España en Pau se remonta a 1861 cuando se creó un Viceconsulado de Carrera en Oloron.
Las funciones principales del Consulado General en Pau pueden resumirse en la defensa de los intereses de España y de sus nacionales, sean personas naturales o jurídicas, dentro del ámbito de su demarcación. Desde finales de los años cincuenta, el peso de la actividad consular se centró en prestar ayuda y asistencia a la emigración española. En este sentido, el Consulado ha sido principalmente una prolongación de la Administración española, expidiendo pasaportes, documentos públicos, actas notariales, inscripciones y certificados del Registro civil etc. Por otra parte, la defensa de los derechos laborales de los trabajadores ha constituido una labor muy importante en el pasado. En la actualidad, el mundo de la emigración española ha cambiado considerablemente. Una gran mayoría ha adquirido la nacionalidad francesa y sus descendientes están totalmente integrados en el país. Estos cambios tienen una orientación importante en el énfasis que hay que dar al ejercicio de las funciones consulares del Consulado General de España en Pau. Además de las funciones asistenciales tradicionales a los españoles, en la actualidad constituye una prioridad el desarrollo de las relaciones comerciales, económicas, culturales, científicas y turísticas, especialmente entre las autonomías vecinas y los departamentos de la circunscripción
Las relaciones entre Zaragoza y Pau, ciudades hermanadas, se están incrementando notablemente, con motivo de la Exposición Universal Zaragoza 2008. En resumen, el Consulado General de España en Pau está totalmente a la disposición de cualquier español o francés, para poder informarle y atenderle en todo lo concerniente al ejercicio de sus funciones.