
CEMENTERIO MARINO DE LARACHE
En la ciudad de Larache existen dos cementerios españoles y ambos son mixtos, registrando enterramientos civiles y militares, sin prácticamente distinción de áreas. Se mantienen con los fondos que proporciona la Agregaduría de Defensa anualmente, que resultan escasos y hay que hacer un verdadero esfuerzo, cada vez más dificil, para que no decaiga el buen aspecto que suelen tener despues de las actuaciones anuales. Los gastos de seguridad y mantenimiento los asume el MAEC.
El marítimo de una extensión aproximada de 1,5 Has., se encuentra sobre el Atlántico en un bello paraje que domina una pequeña bahía en la ciudad de Larache. Esta completamente cercado por una tapia bien conservada, con puerta de hierro en buenas condiciones y recientemente encalada, así como la totalidad de las tumbas. Cuenta con un guarda, con un regimen de contratación como empresa autónoma con cargo al presupuesto que se autoriza al Consulado anualmente, que además de vigilarle realiza permanentemente pequeños trabajos de limpieza, complementado con trabajos de conservación una vez al año hacia el mes de Septiembre. El guarda habita en una casa, de buenas dimensiones, con la familia, que ha sido costruida por la Cooperación Española. A la entrada del cementerio hay un jardincillo también construido por la Cooperación Española, así como un callejón para dar acceso al mar a los pesacadores locales y evitar que lo hagan a través del recinto funerario, saltando las tapias, como bárbaramente venía siendo habitual. Se han rehecho los caminos en los dos ultimos años y se han retirado todas las hierbas crecidas a lo largo de cada año, lo que otorga al conjunto un aspecto digno y tranquilo. No hay signo alguno de intrusismo.
En este cementerio hay una lápida muy conocida y visitada por los Cónsules franceses en Tánger, recordando que allí reposan los restos de Paul Genet

CEMENTERIO SIDI LARBI DE LARACHE
El de Sidi Larbi, en la parte alta de la ciudad es ligéramente más pequeño y se encuentra dividido por la mitad por un murete bajo, con apertura central. Está tambien completamente vallado y cuenta con una sólida puerta de hierro, que franquea la entrada, y vigilante, también con cargo al contrato aprobado por el Ministerio de Asuntos Exteriores, al que se le ha habilitado una vivienda en buenas condiciones con fondos de la Cooperación española. Dispone el camposanto de un pequeño habitáculo donde se depositan los restos que se exhuman mientras se completan los trámites para su traslado a España. Se han reparado recientemente algunas goteras, pero no resulta fácil evitar que se dejen allí algunos utensilios de trabajo, herramientas y otros enseres diversos.
En el año 2006, con los fondos de la Agregaduria de Defensa, se han encalado tumbas y tapias y se han retirado los matojos y hierbajos secos. También se han reparado los caminos y senderos, conservando un aspecto muy aceptable. Se consiguió a finales del 2005 que el Ayuntamiento procediera al derribo y retirada del material de una serie muy numerosa de chabolas que, a lo largo del tiempo, se habían ido adosando a una de las tapias laterales del cementerio, precisamente la vecina del cementerio judio, utilizándola como elemento de sustentación y cierre. En el 2006 se han abordado las nuevas tareas de mantenimiento con la reconstrucción de dicha tapia y su encalado completo para recuperar su apariencia originaria. Hay en el fondo del recinto una parte ocupada exclusívamente por tumbas muy homogéneas de militares y un par de fosas comunes, que recogen restos de otras procedencias también de militares.