sábado 20/03/2010
Cabecera Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperacion


M. Oriente y Magreb

 M. ORIENTE Y MAGREB 

POLITICA EXTERIOR DE ESPAÑA EN:

ÁFRICA DEL NORTE

ORIENTE PRÓXIMO

 

Principios y objetivos


El Norte de África es una zona prioritaria para la acción exterior española, por proximidad geográfica, vinculación histórica y densidad de los intercambios humanos, económicos y culturales. El objetivo principal es contribuir a asegurar la estabilidad y la prosperidad en la zona, tanto por resultar de interés directo para España como por vocación de solidaridad con los pueblos de países que son vecinos y amigos.

Esta prioridad debe ser asumida también por la Unión Europea como propia. Si bien la percepción que se tiene en España es quizá más inmediata por la cercanía geográfica, el futuro de la región tiene importancia capital para la UE.

El Magreb plantea desafíos globales que requieren una aproximación también global: desigualdades económicas y enorme diferencial de renta entre el Norte y el Sur del Mediterráneo, presión demográfica y migratoria, criminalidad organizada, terrorismo, necesidad de reformas modernizadoras son algunos de los más importantes.

La falta de articulación regional impide el despegue de los países del Magreb y tiene un alto coste económico, social y político. Por eso la política exterior española fomenta la integración regional, en particular a través de la Unión del Magreb Árabe.

La política exterior española en la zona compagina una intensa relación bilateral con cada país y la necesidad de atender al conjunto como un todo regional. La relación con Marruecos, debido a la amplitud, profundidad y variedad de los intercambios o vínculos, tiene una especial importancia. Ello no va en perjuicio de las también excelentes relaciones con los demás países de la región. España tiene Tratados de Amistad, Buena Vecindad y Cooperación con Marruecos, Túnez y Argelia.

El apoyo al acercamiento de los países del Magreb a Europa y desarrollo del marco euromediterráneo debe ser entendido como un instrumento cada vez más determinante de nuestra política exterior en la zona. España quiere servir de puente entre Europa y el Magreb en el ámbito mediterráneo.
Esta perspectiva regional es apoyada tanto bilateral como multilateralmente también a través de foros de cooperación como el llamado Diálogo 5+5 del Mediterráneo Occidental que agrupa a los cinco países miembros de la Unión del Magreb Árabe (Argelia, Libia, Marruecos, Mauritania y Túnez) con los cinco países de vocación mediterránea del sur de la UE occidental (España, Francia, Italia, Malta y Portugal).

Marruecos, Argelia y Túnez tienen bien definido su marco de relaciones con la UE, a través de sendos Acuerdos de Asociación. Respecto a Libia, España apoya su ingreso en el Proceso de Barcelona para consolidar su inserción en el entorno euromediterráneo. Mauritania está pendiente de la restauración de la democracia, proceso comprometido tras el golpe de 3 de agosto de 2005.

España apoya los paulatinos avances en materia de reforma institucional y en cuestiones de derechos humanos, (situación de la mujer, libertad de prensa). Los países del Norte de África pueden llegar a ser líderes en el proceso de reformas en la región mediterránea y en el resto del mundo árabe.

La cuestión del Sahara Occidental es objeto de especial atención y seguimiento, en la voluntad de ejercer un compromiso activo en la búsqueda de una solución justa, duradera y consensuada en el respeto de la legalidad internacional y del principio de libre determinación, dentro del marco de las NNUU.
Medios e Instrumentos
  •  Completar progresivamente el marco jurídico y económico existente con cada
    uno de los países de la zona.
  • Diálogo político avanzado, a través de viajes y visitas de Estado, de presidentes de Gobierno y primeros ministros, ministros de AA EE y Cooperación, de otros ministros, y con motivo de encuentros internacionales o regionales.
  • Fomento de las relaciones económicas en general y de la inversión en
    particular.
  •  Consideración  de  la  región  como zona  prioritaria  de  la  cooperación  al
    desarrollo.
  •  Coordinación   con   otros   departamentos   ministeriales   con   competencias
    sectoriales en la zona.
  • Orientar y favorecer la cooperación descentralizada en las actuaciones que, en
    el marco de sus competencias, las Comunidades Autónomas efectúen en los
    países de la región.
 
 

Principios y objetivos

 
 
En su larga tradición como país de entendimiento entre culturas y civilizaciones, el Gobierno español ha mantenido y mantiene una política exterior muy activa en la región de Oriente Próximo, estableciendo como una de sus prioridades la estabilización de la zona y la resolución de los conflictos existentes.
 
Hay múltiples razones que hacen de Oriente Próximo una zona cada vez más decisiva en el marco de las relaciones internacionales, como su creciente peso demográfico, su influencia política y cultural, su importancia geoestratégica, su capacidad económica y su relevante papel en el aprovisionamiento energético. Consciente de esta realidad, el Gobierno español trabaja en la búsqueda de una solución a los múltiples desafíos que presenta esta región, desafíos que se encuentran condicionados por el carácter central del conflicto árabe-israelí, y en particular por su vertiente  israelo-palestina.

Oriente Próximo ha conocido grandes crisis y períodos propicios, que en general no han producido los frutos que cabría esperar. El escenario actual, conformado por el mantenimiento  de contactos entre las autoridades palestinas e israelíes, la crisis que afecta a las instituciones palestinas y la creciente implicación del Cuarteto de Madrid, mantiene viva la esperanza de progresar hacia la paz. Aún existen, sin embargo, muchos riesgos que hacen de ésta una situación extremadamente frágil; es por ello que el papel de la comunidad internacional es tan delicado como imprescindible. En este sentido, el Gobierno español ha emprendido múltiples iniciativas y gestiones encaminadas a reactivar las perspectivas de paz en Oriente Próximo. Muchas de estas propuestas, entre las que destaca la necesidad de reiniciar el diálogo sobre estatuto final entre palestinos e israelíes, han sido adoptadas por el Consejo Europeo.

Desde la convicción de que la comunidad internacional ha de asumir, ahora más que nunca, su responsabilidad y ejercer un papel más activo, España se ha afanado en contribuir a la vuelta de las partes a la mesa de las negociaciones. Iniciativas como la Conferencia “Madrid +15”, celebrada en enero de 2007 en conmemoración de la Conferencia de Madrid de 1991, constatan el activo papel  que España juega en la resolución de los distintos conflictos; igualmente, actos como la Conferencia ministerial hispano-árabe, celebrada en febrero de 2007 con ocasión de la inauguración en Madrid de la Casa Árabe, avalan el interés del Gobierno por el diálogo euro-árabe.

El Gobierno español, en su voluntad de promover la paz, la confianza, la concordia política y el desarrollo económico y social en Oriente Próximo, ofrece igualmente su apoyo en la búsqueda de soluciones a los distintos problemas regionales, ya sean de índole política, económica o social
Líneas de Acción
  •  Apoyar el avance en el Proceso de Paz entre israelíes y palestinos y la vuelta a las negociaciones según los principios definidos por la Conferencia de Madrid: fin de la ocupación, retirada a las fronteras de 1967 y cumplimiento de la legalidad internacional. En este sentido, el Gobierno español promueve la vuelta a las negociaciones y conversaciones de paz entre Siria y Líbano e Israel a fin de alcanzar una solución justa, duradera y global. Igualmente, se fomenta una mayor implicación a nivel internacional, especialmente en el seno de la Unión Europea, que debe ahora asumir un papel más activo en el Proceso de Paz.

  • Reforzar las relaciones políticas, económicas y culturales entre España y los países de Oriente Próximo, directamente o a través de la UE y las organizaciones regionales de la zona como la Liga de Estados Árabes y el Consejo de Cooperación del Golfo. A tal fin, la constitución de la Casa Árabe puede contribuir al diálogo y entendimiento mutuo.

  • Coincidiendo con el recientemente conmemorado XX Aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas con Israel, el Gobierno español desea impulsar las relaciones bilaterales en el ámbito político, económico y cultural. En este sentido, el establecimiento del Día Oficial de la Memoria del Holocausto (27 de enero), la creación de la Casa de Sefarad-Israel o la promoción de la participación de empresas españolas en los proyectos del Gobierno israelí constituyen claros ejemplos de esta iniciativa.

  • Favorecer la promoción de los intereses de los países de la región y la cooperación en aquellos foros y espacios en los que España tiene una presencia destacada, muy particularmente en los ámbitos europeo e iberoamericano.
Actualizado: 25/02/2010 11:49



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