La situación actual de África Subsahariana plantea importantes retos y oportunidades de acción para la política exterior española. Junto a la persistencia de problemas como la pobreza, el sida o las amenazas contra la paz y la seguridad, el avance de los sistemas democráticos y de las dinámicas de integración regional abren nuevos escenarios para la colaboración internacional y el progreso del continente africano.
En este contexto, el Gobierno se ha comprometido a llevar a cabo un significativo reforzamiento de la presencia y la proyección de España en el continente, sobre la base de los principios de un multilateralismo eficaz y activo, la contribución a la erradicación de la pobreza, la prevención y resolución pacífica de conflictos, y la promoción de la democracia, el buen gobierno y los derechos humanos.
El Gobierno centra sus esfuerzos en los siguientes ámbitos y objetivos:
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Político: tanto en el terreno bilateral (mediante la potenciación de nuestras relaciones con los países de la región y especialmente con aquellos considerados como prioritarios, como Guinea Ecuatorial, Sudáfrica, Nigeria, Namibia, Angola, Mali, Mozambique, Senegal, Etiopía y Kenia) como multilateral, fundamentalmente a través de nuestra activa participación en el seno de la Unión Europea y en tanto que miembro relevante del sistema de las Naciones Unidas.
España desarrolla asimismo programas de cooperación con diferentes organizaciones regionales como la Unión Africana, la CEDEAO y el IGAD.
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Consular: prestando una especial atención a la protección y asistencia a los españoles en la región y reforzando la colaboración con las autoridades de los países subsaharianos para la optimización, control y adecuada canalización de los flujos migratorios.
El Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación se apoya en la red diplomática y consular de España en África Subsahariana, actualmente compuesta por 22 Embajadas, así como en los distintos foros y organismos multilaterales presentes en la región, para la consecución de estos fines.