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sábado 04/02/2012
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Conozca España 

Otra información:

 


  1. Primeros pobladores
  2. Edad Media
  3. Edad Contemporánea
  4. Siglo XX.

 

 

Geografía

España, situada en Europa Occidental, ocupa la mayor parte de la Península Ibérica y cuenta con dos archipiélagos: las Islas Canarias y las Islas Baleares, en el Atlántico y Mediterráneo respectivamente. Además posee dos ciudades autónomas en el norte de África: Ceuta y Melilla.
En extensión territorial es el tercer país de Europa (sin contar a Rusia). Comparte fronteras terrestres con Francia y con el Principado de Andorra al norte, con Portugal al oeste y con la colonia británica de Gibraltar al sur. En sus territorios africanos, comparte fronteras terrestres y marítimas con Marruecos.
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Instituto Geográfico Nacional :  http://www.ign.es/


Sistema de Gobierno

España es una nación integrada por nacionalidades y regiones organizadas territorialmente en 17 comunidades autónomas y 2 ciudades autónomas que , de acuerdo con sus respectivos Estatutos de autonomía, gozan de un amplio nivel de autonomía, con competencias administrativas y ejecutivas y legislativas.

Cada comunidad autónoma se dividen a su vez en provincias, sumando un total de 52.

La capital del país es Madrid, una ciudad con más de tres millones de habitantes que está situada en el centro de la Península Ibérica.

Enlaces relacionados:

Casa real: http://www.casareal.es/

 

 

División administrativa

España es una nación integrada por nacionalidades y regiones organizadas territorialmente en 17 comunidades autónomas y 2 ciudades autónomas, que gozan de un amplio nivel de autonomía, poderes legislativos, presupuestarios, administrativos y ejecutivos en las competencias exclusivas que el Estado garantiza a cada comunidad a través de la Constitución y de cada Estatuto de autonomía.

A su vez cada comunidad autónoma se divide en una o varias provincias, sumando un total de 52.

La capital del país es Madrid, una ciudad con más de tres millones de habitantes que está situada en el centro de la península ibérica.

Economía

España es una de las grandes economías europeas. De acuerdo con la clasificación establecida por el Banco Mundial para el 2004, España es la octava economía del mundo. La esperanza de vida de su población está entre las 3 más elevadas del mundo y la mortalidad infantil entre las más bajas.

En cuanto a la economía, a lo largo de la última década, el país ha experimentado una progresiva disminución de la tasa de paro (8,5% en 2006) e incrementos sostenidos del PIB (entorno al 3%-3,5% de media). La bonanza económica esconde, sin embargo, algunos desequilibrios en la economía (pérdida e competitividad exterior, inflación, déficit exterior excesivo).

España cuenta a 1 de enero de 2006 con 45.035.530 habitantes, lo cual supone un aumento considerable durante los últimos años debido a la inmigración. De hecho en 2003 recibió el 50% de la inmigración extracomunitaria de la UE, sobre todo de ciudadanos magrebíes, subsaharianos, de Europa del Este y latinoamericanos, con los correspondientes desafíos generados por las dificultades de asimilación e integración de esos trabajadores. Su aporte a la economía nacional ha sido muy importante en términos de empleo, consumo y crecimiento del PIB.

 España está bien equipada en términos de infraestructura de transporte, tecnológica e industrial, habiendo proliferado en los últimos años los parques tecnológicos en las principales áreas industriales, así como en torno a las Universidades y Centros de Investigación y Desarrollo. El gasto en I+ D ha crecido fuertemente en los últimos años.

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Historia de España.

La presencia de homínidos en la península ibérica  se remonta al Paleolítico Inferior, época de la que datan los restos hallados en Atapuerca, de unos 800.000 años de antigüedad. Hacia el 2.500 a.c. da comienzo la cultura e los metales, con la llegada de pueblos del Mediterráneo oriental y hacia el año 1000 a.c. comienza la Edad del hierro con la llegada de pueblos de Europa central.  La entrada de la península ibérica en la Historia propiamente dicha está ligada a una serie de colonizaciones que se sucedieron a lo largo de la Antigüedad y la Edad Media. Las primeras fueron las de los fenicios y los griegos, que fundaron factorías y ciudades (Cádiz, Málaga, Rosas, Ampurias). En el norte y centro peninsular, fue más patente la influencia de los celtas  que comenzaron su penetración en torno al siglo X a.c.   Las poblaciones que ocupaban una amplia franja entre estos dos pueblos se conocen como celtíberos.

Entre la primera y segunda de las Guerras Púnicas entre Roma y Cartago, los cartagineses invadieron la península estableciendo sus colonias más importantes en la isla de Ibiza y en Cartagena. Derrotada Cartago en el siglo III a.c., Roma iniciaría una paulatina ocupación de la península, que se prolongaría a lo largo de casi 200 años. En las primeras décadas de la ocupación, los romanos tuvieron que hacer frente al largo sitio de Numancia, ciudad celtíbera ubicada en las orillas del Duero, que se prolongaría por casi 30 años, y a la guerra de guerrillas planteada por el caudillo lusitano Viriato. La ocupación culminaría con el pleno dominio de la península bajo el poder romano y su conversión en provincia bajo el nombre de Hispania.

Los habitantes de Hispania adoptaron la cultura romana, su lengua y sus leyes, adquiriendo gran importancia dentro del imperio al que llegó a  dar grandes emperadores romanos como Trajano y Adriano, y escritores ilustres como Séneca.

Edad Media

El ocaso de Roma comienza en el siglo V d.C. cuando tribus germanas de suevos, alanos y vándalos invadieron la península ibérica. Pocos años después, otra tribu germánica, los visigodos, entraron en Hispania como aliados de Roma, expulsando a alanos y vándalos y arrinconando a los suevos en Galicia. Los visigodos establecerían un reinado que perduraría hasta principios del siglo siglo VIII, marcado por una importante inestabilidad política.

Los árabes serán el siguiente pueblo que llegue a la Península, a finales del siglo VII con la invasión de Melilla. La invasión musulmana de la península, convierte a ésta en un emirato, o provincia del imperio árabe llamada Al-Andalus, con capital en la ciudad de Córdoba. El avance musulmán por el territorio fue muy rápido, en el 712 cayó Toledo, la capital Visigoda, y siguen avanzando hacia el norte hasta la cordillera cantábrica. Los astures, cántabros y vascones formaran el reducido reducto de poblados cristianos que, aislados de la invasión,  irán expandiéndose por la península en siglos posteriores.

Los siglos VIII y IX significarían un creciente poderío musulmán en la península, a pesar de los núcleos cristianos del norte. En el siglo X, Abderramán III convierte Al-Andalus en califato independiente de Damasco, siendo una época de gran prosperidad cultural. Las ciudades más importantes fueron Valencia, Zaragoza, Sevilla y Córdoba, la cual llegó a ser en el siglo X la mayor ciudad de Europa Occidental, contando con 500.000 habitantes y centro cultural de la época. Sin embargo, la decadencia llegó en el siglo XI, cuando comenzaron las pugnas entre las distintas familias reales musulmanas y el califato se desmembró en un mosaico de pequeños reinos, llamados de taifas.

Mientras tanto, en el norte, además del Reino de Asturias, aparecieron otros dos reinos cristianos en los Pirineos: Navarra (fundado por los vascones) y Aragón. Al largo de los siglos XI al XII estos reinos se dividieron y refusionaron hasta quedar sólo cuatro reinos cristianos en la península: el Reino de Castilla, la Corona de Aragón que se había unido con los Condados de Barcelona, Gerona y Osona, el Reino de Navarra y el Reino de Portugal.

En el siglo XIII, los Reinos de Castilla y Aragón ampliaron sus dominios hacia el sur, reduciendo considerablemente el poder musulmán con la conquista  cristiana de Valencia (1229) y Sevilla (1248). Los reinos cristianos mantuvieron una fecunda relación con Europa, ejemplificada en el Camino de Santiago, y en la introducción en España de las corrientes monásticas, el arte románico y el gótico y la literatura juglaresca. Respecto al mundo musulmán, destaca la fecunda relación establecida en Toledo en donde floreció la célebre Escuela de Traductores bajo Alfonso X el sabio. El fin de la Edad Media se data en  1492, fecha en la que fructifica la alianza de los dos grandes reinos peninsulares: la Corona de Aragón y la de Castilla quedan unidas por el matrimonio de los Reyes Católicos, Isabel y Fernando. Con la incorporación de Granada y Navarra se completa la unidad peninsular.

En 1492 también, se decreta la expulsión de los judíos no cristianos, Cristóbal Colón descubre América con sus naves. Empieza la carrera por la exploración y conquista de las tierras americanas, a la que se unirían posteriormente otros países como Portugal, Francia e Inglaterra. La monarquía hispánica se convierte en uno de los estados más poderosos del mundo.

Tras la muerte de Isabel la Católica, en 1504, su hija Juana la sucede en el trono de Castilla. Su matrimonio con Felipe de Habsburgo, hijo del Archiduque de Austria y emperador del Sacro Imperio Romano-Germánico, introduce esta dinastía en España. Su hijo Carlos I de España hereda las coronas de Castilla y Aragón, las tierras descubiertas en América, y amplios territorios en Flandes, Franco-Condado, Milán y Nápoles y es elegido emperador del Sacro Imperio Romano-Germánico. Su hijo Felipe II hereda la Corona de España con todas sus posesiones y se coronará como rey de Portugal en 1580. 

España se convierte en un a gran poder mundial gracias a sus posesiones, su flota y  al comercio con las colonias americanas; pero al mismo tiempo sostiene continuas guerras contra Francia, Inglaterra, Turquía y las Provincias Unidas que arrastrarán el país a la decadencia. De esta época de esplendor data la Edad de Oro de la cultura española (Cervantes, Velásquez, etc.) . Cuando el último rey de la dinastía de los Habsburgo, Carlos II de España, muere sin descendencia,  Felipe de Borbón, nieto del rey de Francia, Luis XIV, le sucedió en el trono con el nombre de Felipe V de España.

En 1707, los Decretos de Nueva Planta de Felipe V  suprimen  los fueros a los reinos que habían luchado contra él en la Guerra de Sucesión, unificando legalmente casi toda la península. En 1713, España firma el Tratado de Ultrech con el que pierde sus posesiones europeas. El siglo XVIII fue el siglo de las reformas hacendísticas y administrativas, sobre todo con Carlos III, y el periodo de auge de la Ilustración (Jovellanos, Floridablanca, Moratín, el marqués de la Ensenada, etc.)..

 

Edad Contemporánea

La alianza entre España y Francia tuvo su colofón en 1805 con la batalla de Trafalgar,  cuando  la escuadra hispano-francesa es derrotada por el Almirante Nelson, hecho que certifica el fin del dominio español en los mares. Por otra parte, Napoleón llega al poder tras la Revolución Francesa e invade España en 1808, imponiendo a su hermano José I en el trono. Esto desencadena la Guerra de la Independencia contra Francia a lo largo de cinco años y la  derrota de las tropas de Napoleón en la batalla de Vitoria en 1813. En 1812, los constitucionalistas españoles reunidos en Cadiz promulgan la primera Constitución española.

La recesión económica, la inestabilidad política y la pérdida de las colonias excepto Puerto Rico, Cuba y Filipinas, marcaron los años posteriores a la guerra. La revolución de 1868, obliga a Isabel II a renunciar al trono. Tras un periodo de inestabilidad, pero de intensa actividad democratizadora, se proclama la I República, que duró once meses.

La Restauración proclama rey a Alfonso XII, hijo de Isabel II. España experimenta una época de estabilidad política basada en el turno en el gobierno de los partidos Conservador (Canovas del Castillo) y Liberal (Sagasta). En 1885 murió Alfonso XII y se encargó la regencia a su viuda Maria Cristina, hasta la mayoría de edad de su hijo Alfonso XIII. Durante esta época se inicia la revolución industrial en España, con la generalización de los ferrocarriles, el desarrollo de la industria textil en Cataluña, la siderurgia en el País Vasco, y el comienzo de la emigración del campo a la ciudad. En 1898  tras una guerra con Estados Unidos, se pierden Cuba, Filipinas, Puerto Rico y los archipiélagos del Pacífico.

Siglo XX.


 

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