La Organización Internacional del Trabajo es un organismo especializado de la ONU que tiene por objetivos la promoción de la justicia social y el reconocimiento de las normas fundamentales del trabajo, la creación de oportunidades de empleo y la mejora de las condiciones laborales en el mundo.
La OIT fue fundada en 1919 y es la única superviviente del Tratado de Versalles que estableció la Sociedad de Naciones. Se convirtió en el primer organismo especializado de la ONU en 1946. La piedra angular de la OIT es su concepto de que la paz duradera debe basarse en la justicia social. Tanto su Constitución, como la Declaración de Filadelfia de 1944, que la elabora, hacen un llamamiento para el reconocimiento universal de los derechos humanos de los trabajadores.
La OIT cuenta con una estructura tripartita, única en el sistema de Naciones Unidas, en la que junto a la representación gubernamental figuran las de empleadores y trabajadores.
Los principales mecanismos de trabajo de la OIT son el establecimiento y supervisión de normas internacionales del trabajo, la prestación de asistencia técnica, y la búsqueda y difusión de información. Entre sus principales ámbitos de actividad se encuentra la promoción y el respeto de los principios laborales básicos, la erradicación del trabajo infantil, la supervisión de la reglamentación laboral y el cumplimiento de los Convenios, el desarrollo de programas de cooperación técnica, las migraciones laborales y la Dimensión Social de la Globalización. La labor de la OIT gira alrededor de su Programa de Trabajo Decente cuyo objetivo es la promoción de los derechos sociales y laborales, del empleo, de la protección social y del diálogo social a escala internacional. A día de hoy, el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todos promovidos por la OIT figuran en las estrategias de desarrollo y de reducción de la pobreza dentro de la perspectiva del cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.
La OIT tiene su sede central en Ginebra. Sus órganos principales son el Consejo de Administración que se reúne tres veces al año tomando decisiones sobre la orientación de la política de la OIT y la Conferencia Internacional del Trabajo, que cada mes de junio, entre otros, elabora y adopta normas internacionales del trabajo, que revisten la forma de convenios y recomendaciones, supervisa la aplicación de estos convenios y recomendaciones en el plano nacional, y establece, por medio de resoluciones, las orientaciones para la política general y las actividades futuras de la OIT. La Organización Internacional del Trabajo cuenta también entre sus órganos con la Oficina Internacional del Trabajo, al frente de la cual existe un DIRECTOR GENERAL, que se ocupa de la gestión administrativa y de la puesta en práctica permanente de las decisiones adoptadas por la Conferencia y el Consejo. Dicha Oficina dispone, además de la sede central, de una red mundial de oficinas regionales, subregionales y nacionales. También tiene un Centro Internacional de Formación y Perfeccionamiento Técnico en Turín (Italia) y un Instituto Internacional de Estudios Laborales en Ginebra.
Nuestro país pertenece a la OIT desde su fundación, en el año 1919, con el largo paréntesis de 1941-1956. Después del ingreso en la ONU, en 1955, volvió a incorporarse a la OIT en 1956. A través de la Misión Permanente de España en Ginebra, en coordinación con el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales se realizan, entre otras, las siguientes funciones:
- Participación activa en las reuniones y negociaciones que se celebran en el seno de OIT.
- Definición de la política general de la OIT.
- Desarrollo, seguimiento y coordinación de actividades de cooperación técnica financiadas por las autoridades españolas.