La Oficina del alto Comisionado para los Derechos Humanos (OACDH) representa el compromiso del mundo frente a los ideales universales de la dignidad humana. La comunidad internacional le ha conferido el mandato exclusivo de promover y proteger todos los derechos humanos.
El Alto Comisionado para los Derechos Humanos es el principal funcionario de derechos humanos de la Naciones Unidas. El Alto Comisionado encabeza la OACDH y dirige los esfuerzos de la Naciones Unidas en materia de derechos humanos.
Louise Arbour, nombrada Alta Comisionada en julio de 2004, estableció las prioridades de su oficina en dos documentos estratégicos fundamentales: el Plan de Acción de la OACDH y su plan Estratégico de Gestión para 2008-2009. Estas prioridades incluyen una mayor participación en los países, en estrecha colaboración con sus socios en el plano nacional y local, a fin de garantizar que las normas internacionales de derechos humanos se apliquen sobre el terreno; un mayor papel de liderazgo para el Alto Comisionado; y asociaciones más estrechas con la sociedad civil y los organismos de la Naciones Unidas.
La Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos (OACDH) tiene el mandato de promover y proteger el goce y la plena realización, para todas las personas, de todos los derechos contemplados en la Carta de la Naciones Unidas y en las leyes y tratados internacionales en materia de derechos humanos. La OACDH se atiene en su labor al mandato encomendado por la Asamblea General en su resolución 48/141, la Carta de la Naciones Unidas, la Declaración Universal de Derechos Humanos y los subsiguientes instrumentos de derechos humanos, la Declaración y el Programa de Acción de Viena aprobados por la Conferencia Mundial de Derechos Humanos (1993) y el Documento Final de la Cumbre Mundial (2005).
El mandato incluye prevenir casos de violaciones de derechos humanos, asegurar el respeto de todos los derechos humanos, coordinar actividades conexas en toda la Organización de la Naciones Unidas, y fortalecer y hacer más eficiente el sistema de las Naciones Unidas en la esfera de los derechos humanos. Además de las responsabilidades encomendadas por el mandato, la Oficina encabeza los esfuerzos por integrar un enfoque de derechos humanos en todas las actividades de los organismos de las Naciones Unidas.