- DATOS BASICOS Y BREVE RESEÑA HISTORICA
- SISTEMA POLITICO Y SITUACION ACTUAL
- POLITICA EXTERIOR
- RELACIONES CON ESPAÑA
I. DATOS BÁSICOS Y BREVE RESEÑA HISTÓRICA
DATOS BASICOS
Nombre Oficial: Republica Tunecina.
Superficie: 162.155 km2
Régimen: Presidencialista
Presidente: Foued Mebazaa (interino)
Fiesta Nacional: 20 de Marzo (Independencia)
Idioma: Árabe, idioma oficial; francés muy extendido.
Religión: Islam suní.
Hora: Gmt +1
Principales Ciudades: Túnez , Sfax, Sousse, Kairouan, Gabes, Bizerta
Población: 10.430.000 (2009)
Crecimiento Población: 1,1%
Moneda: Dinar Tunecino (TND). 1 Dinar = 0,60 €
PIB: 39.562 millones de dinares (2009)
PNB por habitante: 3.588 dinares (2009)
Historia.- Los fenicios fundaron la ciudad de Cartago en el 814 a.C. Esta metrópoli, brillante y dinámica, terminó enfrentándose a Roma. La caída de Cartago en el siglo II a.C. señaló el comienzo de casi siete siglos de dominación romana. En los siglos V y VI el país conoció la presencia de los vándalos y la influencia de Bizancio. En el siglo VII Túnez cayó en la órbita del Islam (en Kairuán se halla una de las mezquitas más antiguas y veneradas del Islam).
En 1535 las tropas de Carlos V conquistaron La Goleta y Túnez. Los españoles permanecieron en Túnez y Los Gerbes (isla de Yerba) hasta que fueron expulsados por los otomanos. A partir de entonces, el país fue gobernado por una dinastía de éstos últimos (los beyes). La llegada de los “andalusíes” de España (moriscos expulsados) enriqueció el panorama artístico y cultural tunecino.
Túnez accedió a la independencia el 20 de marzo de 1956. El 25 de julio de 1957 el Parlamento depuso al soberano y el Presidente Bourgiba (que en 1934 había fundado el nacionalista Partido Neo-desturiano) proclamó la República. El 1 de junio de 1959 se adoptó la primera Constitución. El Presidente Bourguiba llevó a cabo reformas de gran calado, que fueron la base del desarrollo económico y social del país, hasta convertirlo en uno de los más progresistas y avanzados del mundo árabe. En 1956 se aprobó el Código del Estatuto Personal, que supuso la prohibición oficial de la poligamia y el principio de la emancipación de la mujer.
En 1987 Ben Alí, entonces Primer Ministro, obliga a Bourguiba a retirarse por su senilidad y asume la presidencia de la República. A pesar de sus programas de apertura y democratización, el régimen de partido único de facto (RCD, Rassemblement Constitutionnel Démocratique) pronto se fue revistiendo de un acentuado carácter autoritario y personalista, concentrándose el poder en la figura del presidente y de su entorno más cercano. La ausencia de libertades públicas y de prácticas democráticas, el ejercicio de un férreo control social y el uso sistemático de la censura y del aparato represivo del Estado como instrumentos políticos fueron características esenciales de dicho régimen. En el ámbito socio-económico el gobierno de Ben Alí supuso una etapa amplia de crecimiento económico y estabilidad, si bien en los últimos años del régimen se produjo un deterioro soco-económico que se tradujo en el aumento del paro (especialmente entre los jóvenes, alcanzándose una tasa del 35%) y agudos desequilibrios territoriales entre el próspero litoral mediterráneo y las depauperadas regiones del interior y el sur del país. Esta situación se vio agravada por un aumento vertiginoso de las prácticas corruptas y del favoritismo.
En este contexto de autoritarismo político y crisis socio-económica, el 14 de enero de 2011 triunfó una revolución popular de carácter espontáneo. Ben Alí abandonó el poder y se exilió en Arabia Saudí. La “revolución del jazmín” o de “la libertad y de la dignidad” tuvo de inmediato un efecto contagio en otros países árabes con diferente alcance, dando lugar a lo que se ha venido en llamar “la primavera árabe”.
Sociología y cultura.- Con una población de casi diez millones de habitantes, el crecimiento demográfico se ha desacelerado sensiblemente desde 1999. La sociedad tunecina es una de las más occidentalizadas del Magreb. Legalmente la religión del país es el Islam y el idioma el árabe, aunque hay un porcentaje no despreciable (de hasta el 10%) de población beréber. Se aprecian fuertes desigualdades en el reparto de riqueza (una quinta parte de la población disfruta de la mitad de la renta del país y el 20% vive por debajo del umbral de la pobreza). Las clases superiores, bien preparadas, están muy vinculadas a la cultura francesa. Túnez se sitúa en el puesto 98 del Índice de Desarrollo Humano del PNUD.
Túnez atesora yacimientos arqueológicos romanos y púnicos, museos con interesantes fondos, especialmente de mosaicos romanos, y centros históricos (medinas) bien conservados en todas sus ciudades. Algunos de estos lugares han merecido ser incluidos en la lista de la UNESCO de Patrimonio de la Humanidad.
Cuenta con numerosos festivales culturales internacionales, como el de El Jem, Cartago, Dugga y Hammamet.
En esta nueva etapa de transición democrática, con un trasfondo de agitación social, debilidad económica e incertidumbre política, las condiciones de seguridad en Túnez se han deteriorado. Con el advenimiento de la democracia se restablecieron las libertades públicas, se decretó una amnistía general y se puso fin a la censura en los medios y en Internet. Las redes sociales han jugado un papel esencial en el proceso revolucionario. Por otra parte, tras años de asfixia, la sociedad civil tunecina se ha vuelto más activa y se han multiplicado los partidos políticos (más de 100 formaciones registradas), las asociaciones profesionales y los movimientos sociales. El discurso político ocupa un espacio público cada vez más amplio y la sociedad tunecina va adquiriendo una cultura política que le había sido negada durante décadas.
Más de un millón de tunecinos viven en algunos países europeos, especialmente Francia e Italia.
II. SISTEMA POLÍTICO Y SITUACION ACTUAL
II.1 Política
Con el derrocamiento de Ben Alí el 14 de enero se puso fin a un régimen cada vez más autoritario, personalista y corrupto. Ese mismo día tomó posesión como Presidente interino de la República Foued Mebazaa, hasta entonces presidente de la Cámara de Diputados. Se estableció un gobierno de unidad nacional con Mohamed Ghannouchi como Primer Ministro (cargo que había mantenido durante los últimos diez años de presidencia de Ben Alí), cuyas principales prioridades eran el crecimiento económico y la política reforma. Ello pasaba necesariamente por el desmantelamiento del régimen anterior, lo que implicaba, entre otras cosas, ilegalizar el anterior partido gubernamental RCD. Asimismo se crearon tres Comisiones (reforma política; corrupción; e investigación de los abusos cometidos durante la revolución). La presión de la calle, donde reinaba una profunda conflictividad social, y sus demandas de ruptura con el régimen anterior hizo dimitir a finales de febrero a Ghannouchi y a los miembros de su Gabinete que habían tenido responsabilidades con anteriores gobiernos de Ben Alí. Se llega así al tercer gobierno interino con Beji Caid Essebsi (antiguo ministro de Bourguiba) como Primer Ministro y un amplio elenco de tecnócratas sin vinculaciones con el antiguo régimen. Este nuevo gobierno se plantea como objetivos básicos preparar el proceso electoral y garantizar la seguridad y estabilidad en el país, creando así una atmósfera propicia para el afianzamiento de la democracia y el relanzamiento de la economía. En este sentido el Primer Ministro fijó un iter electoral en virtud del cual el 23 de octubre se celebrarán elecciones a Asamblea Constituyente que se encargarán de redactar una nueva constitución y organizar elecciones parlamentarias y presidenciales. Igualmente se creó un Consejo para la reforma política, la consecución de los objetivos de la revolución y la transición democrática, compuesto por casi 150 miembros pertenecientes a partidos políticos, sindicatos y sociedad civil.
Se abre así un intenso proceso electoral, en el que hasta el momento pretenden participar casi 90 partidos políticos, de cuyos resultados va a depender el futuro democrático de Túnez.
II.2 Económica
Túnez es el país del Magreb que ha alcanzado un mayor desarrollo económico y social. Provisto de recursos naturales limitados, ha concentrado sus esfuerzos en el desarrollo de su potencial humano y del sector servicios. La economía tunecina es una de las más abiertas y diversificadas de su entorno, y es comparable a la de algunos países de la OCDE (su grado de apertura en 2010 fue del 88%). Las remesas de los emigrantes (más de 1.100 millones de euros en 2008) y el turismo (con un peso en el PIB del 6,5% en 2009) aportan entradas importantes de capital extranjero. Una red hotelera de calidad en plena expansión acoge al turismo, principalmente europeo, que busca playas y visitas culturales. La tasa de desempleo se sitúa entorno al 15%.
La economía tunecina está muy anclada en la Unión Europea a través del Acuerdo Euromediterráneo de Asociación UE-Túnez, firmado en 1995 y en vigor desde marzo de 1998. La liberalización comercial y el desmantelamiento arancelario previstos en el Acuerdo se están llevando a cabo progresivamente. Desde el 1 de enero de 2008 Túnez es el primer país mediterráneo en tener una zona de libre cambio con la UE en productos industriales. Se ha iniciado ya la liberalización de productos agrícolas, PATS y productos pesqueros. Asimismo Túnez ha sido el mayor receptor de ayuda MEDA per capita (1.000 M€, lo que significa un 12% de los fondos totales para un 5% de la población total de MEDA) y del BEI (2.000 M€ desde 1995), con un nivel de absorción y desembolsos muy satisfactorio.
El comercio exterior supone más del 50% del PNB. De exportador hace veinte años de productos mineros y agrícolas (petróleo, fosfatos, aceite y dátiles), ha pasado a ser exportador de productos industriales (textiles, alimentos y aparatos eléctricos) y de servicios. La liberalización económica y una paulatina apertura, la estabilidad macroeconómica, la diversificación y el progreso social han facilitado la resistencia de Túnez ante las crisis económicas.
La agricultura representa el 11% del PIB, contribuye en un 9% a las exportaciones y da trabajo a un 16% de la población activa. Los principales productos agrícolas son el aceite de oliva, los cítricos, el trigo y los dátiles.
Durante los últimos años la inversión extranjera se ha convertido en uno de los motores de desarrollo de la actividad económica en Túnez, alcanzando en 2010 la cifra de 1.186 M€. Los principales inversores son Italia, Reino Unido, Francia, Suecia, India, Austria, Alemania, Suiza y España.
A pesar de la grave crisis financiera y económica internacional, la economía tunecina ofreció en 2010 un balance positivo. El crecimiento del PIB se situó en el 3,7%, aunque se prevé que para 2011 experimente una caída hasta el 0,8%. El déficit público se ha elevado en 2010 al 2,6%.
La tasa de inflación interanual a diciembre de 2010 aumentó al 4,5% frente al 3,7% del ejercicio precedente, debido principalmente al incremento de los precios energéticos (electricidad 6,5%; gas 7%), alimenticios (6,9%) y de materias primas. Se espera que esta tendencia continúe en 2011.
En esta nueva etapa de transición democrática, caracterizada aún por la incertidumbre política, la situación económica es de extrema debilidad. La caída del turismo y de la inversión directa, unido al creciente desempleo y a las desigualdades regionales complican el panorama económico tunecino. Precisamente para relanzar la economía el gobierno interino aprobó en abril de 2011 un programa económico y social a corto plazo que se estructura en medidas horizontales y sectoriales que tienen cinco prioridades básicas: seguridad, empleo, reactivación de la economía, desarrollo regional y acciones de apoyo social.
El éxito del relanzamiento económico (y, por ende, de la consolidación de la democracia) en Túnez requiere la ayuda financiera de la comunidad internacional. En este sentido ya se han anunciado compromisos financieros tanto multilaterales (Banco Mundial, Banco Africano de Desarrollo, Unión Europea –Comisión Europea y BEI-, G-8) como bilaterales, compromisos que se materializarán a corto y medio plazo.
III. POLÍTICA EXTERIOR
Por su situación geográfica, Túnez da prioridad en sus relaciones exteriores al Magreb y al Mediterráneo. Participa activamente en la Liga Árabe, tiene un gran interés en la construcción de la Unión del Magreb Árabe (UMA, cuyo Secretario General es tunecino); y despliega una importante actividad en el grupo 5+5 (Túnez albergó con éxito la Cumbre del 5+5 de abril de 2010). Asimismo es parte del Acuerdo de Agadir (2004, conjuntamente con Egipto, Jordania y Marruecos), en vigor desde 2007 y cuyo objetivo esencial es la creación de una zona de libre cambio entre los países signatarios.
Túnez mantiene una posición equilibrada en los conflictos de la zona y procura mantener relaciones cordiales con sus países vecinos. El gobierno tunecino ha mostrado tradicionalmente una posición moderada y dialogante en el conflicto arabo-israelí. Túnez fue la sede del cuartel general de la OLP hasta 1994.
Túnez es, asimismo, miembro de la Unión Africana. Es sede temporal del Banco Africano de Desarrollo.
Sus relaciones con la UE se articulan entorno al Acuerdo de Asociación con la UE, firmado en 1995 durante la Presidencia española de la UE, y la integración del país en la cuenca euromediterránea, primero en el marco de los principios y objetivos del Proceso de Barcelona, y después a través de la Unión para el Mediterráneo (que incluye una cartera de proyectos prioritarios en sectores específicos –infraestructuras, energía, agua, etc- a fin de impulsar la integración regional). A finales de 2008 Túnez expresó su deseo de profundizar las relaciones con la UE a través de la consecución de un Estatuto Avanzado, cuyas negociaciones se concluirán una vez que del proceso de transición democrático surja un nuevo gobierno.
El proceso Euromediterráneo se ha completado con la Política Europea de Vecindad (PEV), en el marco de la cual la UE y Túnez adoptaron en 2005 su Plan de Acción Conjunto para el periodo 2007-2010; el nuevo Plan de Acción 2010-2015 se está discutiendo en la actualidad.
Túnez es uno de los primeros aliados de la OTAN en la región y participa en la iniciativa 5+5 y en el Diálogo Mediterráneo. La mayoría de los cuadros militares tunecinos se ha formado en Europa. Comparte con sus socios occidentales la prioridad de la lucha antiterrorista y contra el crimen organizado y atribuye una importancia capital a la preservación del Mediterráneo como región de paz.
Aunque la política exterior del nuevo Túnez democrático está aún en proceso de diseño, en líneas generales se puede afirmar la existencia de una continuidad de la acción diplomática tunecina frente a los países amigos y aliados tradicionales, de quienes se pretende recabar el apoyo (político y financiero) a su proceso de transición. Es evidente que las relaciones bilaterales y multilaterales que mantiene Túnez con la comunidad internacional deberán adaptarse al nuevo marco propio de un Estado democrático y de derecho al que aspira convertirse Túnez.
IV. RELACIONES CON ESPAÑA
Túnez es un socio político y comercial de primer orden para España, y entre los dos países reina una buena sintonía diplomática. Existe una clara voluntad por parte de ambos países de mejorar y profundizar las relaciones bilaterales en todos los órdenes en esta nueva fase de transición democrática. El Presidente Rodríguez Zapatero fue el primer Jefe de Gobierno en visitar el Túnez democrático para expresar el apoyo y solidaridad de su Gobierno y del pueblo español con el proceso democrático post-revolucionario.
La buena sintonía política se basa en prioridades y percepciones comunes sobre diversas agendas: estabilidad y seguridad en el Mediterráneo, inmigración, UMA, Sáhara Occidental, PPOM, UpM, etc. El Tratado de Amistad, Buena Vecindad y Cooperación (firmado en 1995 y ratificado en 1996), fue el primero que Túnez firmó con un país de la Unión Europea.
La buena imagen de que goza España en Túnez obedece a razones históricas (los “andaluces”, como se designa aquí a los moriscos que se asentaron en estas tierras, aportaron conocimientos y riquezas y siguen siendo un signo de distinción), de proximidad geográfica y sintonía de intereses estratégicos, y los intercambios turísticos.
Túnez ha apoyado firmemente la iniciativa de la “Alianza de Civilizaciones” propuesta por el Presidente Rodríguez Zapatero, y un tunecino es miembro de su Grupo de Alto Nivel.
En el aspecto económico, el comercio bilateral mantiene unos niveles modestos si se tiene en cuenta la potencialidad de los dos países. Dentro de la UE, España ocupa en la actualidad el cuarto lugar como proveedor (4,6% de la importación total) y el quinto como cliente (3,9% de la exportación total) de Túnez, en competencia con Bélgica y Reino Unido, respectivamente, y a gran distancia de los tres grandes socios comerciales, que son Francia, Italia y Alemania. La exportación española a Túnez en 2010 ascendió a 1.461M dinares (aparatos eléctricos, combustibles, vehículos automóviles, aceite de soja, textiles…), mientras que la importación fue de 912M dinares (combustibles y aceites minerales, prendas y complementos de vestir, pescados y crustáceos…). Desde la perspectiva española Túnez es nuestro cliente número 33 y nuestro proveedor número 53, mientras que para Túnez España es el cliente número 6 y el proveedor número 5. La cuota de mercado de España en Túnez es del 4,6%, mientras que a la inversa es del 0,26%.
La cooperación financiera se desarrolla en el marco del Programa de Cooperación Financiera, firmado el 4 de marzo de 2008 y en vigor hasta el 28 de mayo de 2012, por un importe total de 130 M€ (100 M€ para grandes proyectos, 25 M€ para una línea de pequeños y medianos proyectos y 5 M€ en forma de donaciones con cargo al Fondo de Viabilidad/FEV)
La inversión española en Túnez es muy poco relevante. En 2010 ascendió a 100.000 € (frente a los 10,5 M€ de 2009), ocupando el número 12 de los inversores en Túnez. Por su parte, Túnez comenzó a invertir en España de forma apreciable en 2007, alcanzando la cifra de 1,8 M€ en 2010. Actualmente hay presencia de capital español en unas 50 empresas, la mayor parte off-shore que exportan el 100% de su producción. En los procesos privatizadores que se han vivido durante los últimos años en Túnez, las empresas españolas no han recibido adjudicaciones relevantes.
Durante los últimos años el flujo del turismo español a Túnez había aumentado considerablemente, llegándose a alcanzar los 130.000 visitantes en 2009. Seis grupos hoteleros españoles están presentes en Túnez. No obstante, la revolución de principios de año, unido a la incertidumbre política y a los problemas de seguridad que atenazan esta nueva etapa, así como el conflicto civil que asola a la vecina Libia, explican la caída brusca de este sector. Hasta principios de 2011 Tunisair y Air Europa mantenían vuelos directos entre España y Túnez con frecuencia prácticamente diaria. En la actualidad, debido a las razones antes aducidas, sólo hay dos vuelos regulares de Tunisair a la semana.
Túnez es un país prioritario para la cooperación española. La última reunión (VI) de la Comisión Mixta de cooperación tuvo lugar en abril de 2007. En 2005 se aprobó un Documento de Estrategia-país con Túnez, que sirve de base para las políticas de cooperación bilateral en los próximos años y que fija como sectores prioritarios de acción los cuatro siguientes: género y desarrollo; desarrollo de las competencias económicas; medioambiente; y cultura para el desarrollo. Además, contempla una asistencia especial a grupos vulnerables, en especial a personas discapacitadas. Respecto de la cooperación bilateral no reembolsable de la AECI, Túnez es el cuarto receptor entre los países árabes y el tercero del Magreb, con unos tres millones y medio de euros en el 2010. España ocupa el 5º puesto entre los países donantes europeos (tras la Comisión Europea, Francia, Italia y Alemania).
La demanda de enseñanza del idioma español en Túnez, aun siendo modesta en comparación con otras lenguas (francés, inglés, italiano) ha aumentado considerablemente durante los últimos años. Actualmente es la cuarta lengua optativa en la enseñanza secundaria, tiene gran aceptación en la enseñanza universitaria y hay un Instituto Cervantes en Túnez que programa, junto a la Embajada de España, actividades culturales en todos los ámbitos.
La población tunecina en España y española en Túnez es pequeña (1.817 y 642 residentes respectivamente). España no es un país prioritario de emigración para los tunecinos.