jueves 11/03/2010
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Presentación del Embajador

Presentación del Embajador

Presentación del Embajador 

Las relaciones entre España y Chile se remontan a la época de la conquista y colonización del territorio más lejano  y austral del Imperio Español en América.   El  actual Chile se constituyó  desde finales del siglo  XVI  en Capitanía  General dependiente del Virreinato de Perú.  A  diferencia de éste, fue tierra en que predominó una presencia militar vinculada a la larga guerra de Arauco, siendo esta región la frontera del dominio hispano  hasta  mucho después de la independencia  de Chile,  proclamada en  1810.


España no reconoció la independencia de Chile  hasta  1844  y el primer representante diplomático acreditado por España como Encargado de Negocios en  1847,  fue Salvador de Tavira.  Las relaciones hispano chilenas  sufrieron una crisis a raíz de la guerra que entre  1865  y  1866  enfrentó a España con Chile y Perú.  Tras la firma del Tratado de Paz en 1883, las relaciones diplomáticas se normalizaron  con la acreditación en 1884  de Enrique Vallés  como Ministro Residente al frente de la Legación de España en Santiago.  Habría que esperar a 1928  para el nombramiento del primer Embajador en la persona de Santiago Méndez de Vigo.


Desde entonces  las relaciones entre  ambos países fueron ganando en intensidad y contenido favorecidos, entre otras razones, por el fuerte  componente español de la sociedad chilena que la inmigración llegada de la península desde mediados del siglo XIX, no hizo sino consolidar.


Después de la Guerra  Civil   Chile acogió, aunque en bastante menor medida que otras  repúblicas americanas, a un significativo número de exiliados que,  junto con otras oleadas de inmigración económica que  durarían hasta los años  50, contribuirían a renovar el sustrato hispano del Chile moderno.  En la actualidad residen  en Chile unos 35.000 españoles, si  bien de ellos apenas  6.000 son nacidos en España.  En  Chile  existe una importante red de instituciones españolas, varias de ellas más que centenarias,  que articulan una colectividad de la más diversa ascendencia regional.


A partir de 1975 las relaciones bilaterales, que durante el régimen de Franco fueron  básicamente correctas, se vieron afectadas por la instauración en Chile de un gobierno militar que duró hasta  1990,  fecha de la recuperación   democrática y año de  la primera visita a Chile de SS.MM.  los  Reyes que, además de normalizar definitivamente las relaciones,  contribuyó a un espectacular incremento de los   intercambios y contactos en todos los ámbitos.  Acompañadas por una importante y creciente llegada de inversiones españolas,  las relaciones políticas
han convertido a Chile en un interlocutor fundamental de España en la región, no sólo a nivel de Gobierno  sino  también  de  los distintos sectores de la sociedad civil.


En estos momentos  el entramado de relaciones institucionales o privadas,  económicas o  políticas y el intercambio de visitas de todo orden,  han  situado a  Chile en un lugar muy destacado  en  la  relaciones exteriores de España, pues son países que, además de compartir una larga historia común, se proyectan unidos  por unos mismos -valores y con unos intereses que desbordan el estricto marco bilateral.


La Embajada de España en Santiago de Chile canaliza las actuaciones e iniciativas políticas, económico comerciales, culturales y de cooperación que el Gobierno español y los diversos actores sociales llevan a cabo en un país particularmente abierto y receptivo, y cuya estabilidad institucional y dinamismo económico lo han convertido en socio preferente de España.

Actualizado: 22/04/2008 14:16

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