I. Datos básicos y breve reseña histórica.
II. Situación actual
III. Relaciones con España
I. DATOS BÁSICOS Y BREVE RESEÑA HISTÓRICA
Angola se enmarca en las regiones austral y central de Africa, lindando con Namibia al Sur, Zambia al Oeste, República Democrática del Congo y Congo Democrático al Norte. Tiene una amplia fachada costera en el Atlántico Sur y una superficie de 1.246.700 km². Se estima que tiene una población de más de 14 millones de habitantes pertenecientes a varios grupos étnicos, siendo los más numerosos los ovimbundos (37%), los kimbundos (27%) y los bakongos (15%). La lengua oficial es el portugués y se hablan diversas lenguas de origen bantú.
Angola fue una colonia portuguesa durante más de 500 años. Hasta finales del s. XIX la presencia portuguesa se concentró en la franja costera. El comercio de esclavos fue una de las actividades más importantes de la colonia hasta su prohibición. Desde finales del s. XIX se extiende la presencia portuguesa por el territorio y se diseñan programas de desarrollo integral de la colonia, con la construcción de tres ejes de ferrocarril (Luanda-Malanje, Lobito-Benguela-Luau y Namibe-Lubango-Menongue), la promoción de una agricultura para la exportación y el fomento de la minería.
Desde 1950 aparecen las primeras organizaciones independentistas y en 1961 se inicia la lucha armada en torno a tres partidos: MPLA (Movimiento Popular para la Liberación de Angola), de inspiración marxista, liderado por Agostinho Neto hasta su muerte en 1978 y desde entonces por José Eduardo dos Santos, que cuenta con una base social urbana y kimbundo; FNLA (Frente Nacional para la Liberación de Angola), liderado por Holden Roberto y con base social bakongo, y, posteriormente, UNITA (Unión Nacional para la Independencia Total de Angola), liderado por Jonás Savimbi y con base social ovimbundo y más referencias a las raíces tradicionales.
La revolución de los claveles en abril de 1974 en Portugal precipitó la independencia de Angola el 11 de noviembre de 1975. Desde la declaración de independencia, Angola ha sido gobernada por el MPLA. Entre 1975 y 1991 a través de un régimen de partido único de inspiración marxista-leninista y desde entonces por un régimen democrático multipartidista, aunque la situación de guerra civil impidió la convocatoria periódica de elecciones.
La historia reciente de Angola está marcada por la guerra civil y la intervención extranjera. Desde el primer momento se produjeron choques armados entre los partidos históricos, apoyados desde el exterior en un conflicto típico de la Guerra Fría. El FNLA pronto se retiró de la guerra quedando el MPLA y UNITA como principales contendientes.
Durante esta larga guerra civil el MPLA tenía un mayor control en las capitales de provincia mientras que UNITA tenía mayor presencia en el medio rural. Se sucedieron varios intentos de lograr una paz negociada. El Acuerdo de Bicesse en mayo de 1991 introdujo el multipartidismo, permitió la salida del país de las tropas extranjeras, la convocatoria de elecciones en septiembre de 1992 y la presencia de una misión de Naciones Unidas, UNAVEM I. Aunque Naciones Unidas endosó el resultado de las elecciones, UNITA no estuvo de acuerdo y se reanudó la guerra civil.
En las elecciones de septiembre de 1992, las únicas que se han celebrado en el país hasta el momento, el MPLA obtuvo 129 escaños y UNITA 70, de un total de 220. Los 21 escaños restantes se distribuyen entre 10 partidos menores. Al mismo tiempo, se celebró la primera ronda de unas elecciones presidenciales en la que José Eduardo dos Santos obtuvo el 49,6% de los votos y Jonás Savimbi el 40%. El retorno a las armas por parte de UNITA impidió la celebración de la segunda vuelta.
En 1994, el Protocolo de Lusaka detuvo momentáneamente la guerra y permitió la presencia de una segunda misión de Naciones Unidas (UNAVEM II), así como la creación de un Gobierno de Unidad y Reconciliación Nacional (GURN) y la participación de los diputados de UNITA en la Asamblea Nacional.
La participación de UNITA en el proceso de pacificación se consideró insatisfactoria, lo que dio lugar a diversas sanciones y resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. La financiación de UNITA a través de los llamados “diamantes de sangre” determinó la creación de un mecanismo internacional de control. En 1998, el IV Congreso del MPLA opta por la solución militar del conflicto. El gobierno solicita la salida del país de la misión de Naciones Unidas y se recrudece la guerra. Progresivamente, las Fuerzas Armadas de Angola controlan una mayor parte del territorio y en febrero de 2002 muere en combate Jonás Savimbi. En abril de 2002 el Memorando de Entendimiento de Luena pone fina a la guerra civil. En la actualidad, la paz parece irreversible.
II. SITUACIÓN ACTUAL
En 2007se espera que se convoquen nuevamente elecciones legislativas, seguidas un año más tarde por elecciones presidenciales y por la promulgación de una nueva Constitución. Este proceso debería poner fin al actual proceso de transición postconflicto y regularizar la situación del país.
Entre 1998 y 2002 la situación humanitaria en el país fue dramática, con casi 4 millones de desplazados internos y más de cuatrocientos cuarenta mil refugiados en la región. Desde la firma del alto el fuego la situación humanitaria se ha ido regularizando progresivamente, aunque sigue habiendo grupos de población dependientes de ayuda. Todos estos años de guerra han destruido casi por completo las infraestructuras del país. Durante la guerra todos los intervinientes utilizaron grandes cantidades de minas antipersona y de otros tipos, por lo que Angola es el país de África con mayor contaminación por minas y municiones no detonadas. Se estima que en Angola hay entre 6 y 8 millones de minas plantadas, una mina por cada dos personas. Una parte de las carreteras del país están cerradas al tráfico humanitario a causa de las minas.
Desde la firma del alto el fuego se ha producido una mejora significativa en la situación de los Derechos Humanos en el país. En las provincias se han dado algunos casos de violaciones en grupos más vulnerables (desplazados, desmovilizados, inmigrantes ilegales). En amplias zonas del país la administración del Estado es muy débil. Se han dado algunos casos de intolerancia política, aunque la situación está controlada. Merece destacarse la libertad de prensa, al menos en la capital, donde existen varios semanarios y emisoras privadas de radio. Sin embargo, su cobertura aún no alcanza a la totalidad del país.
En el enclave de Cabinda ha continuado una guerra de baja intensidad entre el gobierno y la guerrilla independentista local (FLEC, Frente de Liberación del Enclave de Cabinda). En esta provincia la presencia militar es importante y, aunque en años anteriores se registraron graves violaciones de los Derechos Humanos, la situación está progresivamente controlada por el ejército en todo el territorio, con lo que la vida en el enclave se ha normalizado.
Según el último informe del PNUD sobre Desarrollo Humano, Angola ocupa el puesto 160 sobre 177 países. Muchos de sus indicadores sociales están por debajo de la media africana. Aunque la renta per cápita se estima en torno a 875 $ USA, el 68% de las familias vive por debajo de umbral de pobreza. La mortalidad infantil es una de las más altas del mundo (260 0/00 hasta los 5 años). Un 49% de la población sufre desnutrición crónica, sólo el 35% tiene acceso a asistencia sanitaria básica y el 38% no tiene acceso a agua potable.
La tasa de incidencia de HIV/SIDA es una de las más bajas de África, fruto quizás del aislamiento que sufrió el país durante los largos años de guerra, y según un informe publicado por el Ministerio de Salud se estima en torno a 2.8%. ONUSIDA ofrece estimaciones en torno al 5%. La falta de información de la población, los hábitos de comportamiento y la apertura de las fronteras puede hacer que en breve estas bajas cifras se acerquen a las medias de su entorno. El gobierno es consciente de la urgente necesidad de adoptar estrategias integrales de prevención.
Angola tiene un potencial económico excepcional, con abundante dotación de recursos naturales entre los que destaca el petróleo (segundo productor de África Subsahariana) y los diamantes (cuarto productor mundial). El principal producto de exportación es el petróleo, que representa más del 50% de su PIB, el 90% de sus ingresos por exportaciones y en torno al 80% de los ingresos públicos. Se espera que la producción ascienda a dos millones de barriles al día en el año 2008. Aunque antes de la independencia la agricultura era un sector muy importante en la economía angoleña, la guerra civil y la destrucción de las infraestructuras ha hecho desaparecer prácticamente los cultivos comerciales.
El gobierno de Angola ha realizado un esfuerzo para reformar el marco jurídico de la actividad económica en áreas como la propiedad de la tierra, las inversiones privadas, el petróleo, los diamantes o la pesca.
III. RELACIONES CON ESPAÑA
España y Angola establecieron relaciones diplomáticas a nivel de Embajador en 1977. Las relaciones políticas entre los dos países son estrechas y fluidas. El Presidente José Eduardo dos Santos realizó una Visita de Estado a España en 1996. En los últimos años, España ha oscilado entre los puestos tercero y sexto entre los países suministradores de bienes y servicios a Angola. Uno de los sectores donde tradicionalmente han estado presentes las empresas españolas es el de la pesca. Hasta 2004 en el marco de un acuerdo de pesca entre la UE y Angola y desde entonces a través de empresas mixtas.
Las acciones españolas de ayuda al desarrollo se iniciaron en 1983. España y Angola firmaron un acuerdo general de cooperación en 1987 y desde entonces se han celebrado seis Comisiones Mixtas a fin de planificar y dar seguimiento a los compromisos adquiridos por ambas partes. La VI Comisión Mixta en vigor prevé un gasto de 40 millones de Euros entre 2005 y 2008 y se fundamenta en el Plan Director de la Cooperación Española 2005-2008 en el que se incluye a Angola como país prioritario, siendo el tercero de la región subsahariana que recibe más recursos no reembolsables de la Cooperación Española. La mayor parte de esta ayuda se destina a sectores sociales básicos como salud, educación, agricultura, pesca y ayuda alimentaria. España participa en la cooperación de la UE a través del Fondo Europeo para el Desarrollo (FED) en el que nuestro país ha contribuido con una media del 7,5% del presupuesto desde 2000.
La prioridad concedida a Angola significa la utilización de prácticamente todos los mecanismos de cooperación bilateral: financiación no reembolsable para proyectos con instituciones públicas angoleñas, subvenciones a través de ONGD, créditos del Fondo de Ayuda al Desarrollo, ayuda alimentaria, fondos de equipamiento, becas y asistencias técnicas.
En la VI Comisión Mixta se acordó como objetivo global la reducción de la pobreza, fundamentándose en un pilar estratégico principal: el aumento de las capacidades humanas. Además, se invertirá en el incremento de las capacidades sociales e institucionales, en el desarrollo de las capacidades económicas y en la construcción de la paz. En este marco se aplicarán sistemáticamente los enfoques de género, medio ambiente y Derechos Humanos y se concentrarán los esfuerzos tanto a nivel sectorial como geográfico para generar sinergias en aras de mejorar la eficiencia y el impacto general.
La colonia española se cifra en torno a 400 personas y está compuesta mayoritariamente por miembros de congregaciones religiosas misionales, cooperantes de diversas ONGD y algunos empresarios y operadores económicos. Según los datos disponibles, en España hay 1244 angoleños con residencia legal, fundamentalmente en la Comunidad Autónoma de Madrid y en el País Vasco.