Datos Básicos.
Marco Político.
Población.
Relaciones Exteriores.
Relaciones Bilaterales.
Datos Básicos:
La República Federativa de Brasil, con sus más de ocho millones y medio de Km2 es el quinto país del mundo por su superficie y el primero de Iberoamérica, donde además es la única nación de habla portuguesa. Situado en la parte centro-oriental del subcontinente sudamericano, tiene fronteras con todos los países que lo integran, excepción hecha de Chile y de Ecuador. Sus principales ciudades son Sao Paulo, Río de Janeiro, Belo Horizonte, Salvador de Bahía, Recife, Manaus, Belem y Porto Alegre además de Brasilia, la capital federal fundada en 1960. El relieve del país es poco accidentado, su territorio está cubierto por una variada vegetación de tipo ecuatorial, tropical y subtropical y, en cuanto al clima, no conoce variaciones térmicas estacionales muy acusadas. Sin embargo, como puede esperarse de un país de su superficie, tiene importantes diferencias regionales.
Hasta la primera mitad del siglo XX, Brasil era un país escasamente industrializado y con una población, entonces de unos cincuenta y cinco millones, mayoritariamente rural. Los procesos de modernización que han tenido lugar desde el fin de la Segunda Guerra Mundial han trasformado en profundidad la estructura del país. El ochenta por ciento de los casi ciento ochenta millones de brasileños vive en ciudades, aproximadamente la mitad de la población rural del país se concentra en la región del Nordeste. Por otra parte, durante el mismo período, el país se ha dotado de un tejido industrial mucho más denso: entre 1945 y 1980 el PIB brasileño se multiplicó por once, situándose hoy en torno a los 620.000 millones de dólares. El avance en crecimiento económico no se ha correspondido con el de distribución de la renta, todavía muy desigual. Las cifras de desigualdad que existen en Brasil son típicas, según informe del Banco Mundial, de un país con un tercio de su ingreso per cápita.
Marco Político:
Políticamente, desde la aprobación de la Constitución de 1988, el país se estructura como una República Federativa presidencialista. El Jefe de Estado de la Unión, que dirige además el gobierno, es el presidente elegido por sufragio universal directo cada cuatro años. El poder legislativo está integrado por dos cámaras. Los quinientos trece miembros de la Cámara de los Diputados son elegidos directamente por los electores por un período de cuatro años, correspondiendo a cada Estado un número proporcional al de su población. El Senado, en cambio, está integrado por ochenta y un miembros, con mandato de ocho años y elegidos a razón de tres por cada unidad de la federación. Esta última está integrada por veintiséis Estados más el Distrito Federal. Cada uno de ellos cuenta con un gobernador y con una asamblea legislativa elegida por cuatro años. Además existen en Brasil 5.560 municipios, administrados por alcaldes elegidos también por un período de cuatro años.
El sistema de partidos se caracteriza, desde la transición del país a la democracia en los años 80, por el número elevado de formaciones políticas y la facilidad con la que sus miembros pasan de unas a otras. Las principales organizaciones políticas son Partido dos Trabalhadores (PT); Partido do Movimento Democrático Brasileiro (PMDB); Partido da Social Democracia Brasileira (PSDB); Partido Popular Socialista (PPS); Partido da Frente Liberal (PFL); Partido Trabalhista Brasileiro (PTB); Partido Liberal (PL); Partido Socialista Brasileiro (PSB); Partido Comunista do Brasil (PCdoB); Partido Verde (PV); Partido Progressista (PP), Partido Democrático Trabalhista (PDT) y Partido Socialista da Libertade (PSOL). Más allá de las formaciones partidarias, existen otros actores que intervienen de modo activo en la dinámica política del país. El Movimento dos Sem Terra (MST), creado en 1984, aglutina a buena parte de los activistas favorables a una reforma agraria radical. La Central Única dos Trabalhadores (CUT) y la Força Sindical son los principales sindicatos.
Población:
Según el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística, la población de Brasil es mayoritariamente blanca (53,8%), constituyendo los mulatos el segundo grupo (39,1%), seguidos de los negros (6,2%), amarillos (0,5%) y un 1,1% de indígenas distribuidos en ciento ochenta grupos étnicos diferentes. Las proporciones varían no obstante notablemente según la región del país de que se trate. Por lo demás, en materias como el acceso a la salud y a la educación, la presencia en órganos de dirección o la distribución de la renta, existen notables diferencias entre los distintos grupos. Aunque en los últimos años el porcentaje de católicos entre la población ha disminuido ante el avance de diversos grupos evangélicos, la religión mayoritaria sigue siendo el catolicismo (73%).
Relaciones Exteriores:
A partir de los años ochenta, Brasil ha impulsado un proceso de integración con sus vecinos. Fruto de estos esfuerzos fue el Tratado de Asunción de 26 de marzo de 1991 por el que con Argentina, Paraguay y Uruguay se constituyó el Mercado Común del Sur, MERCOSUR, con los objetivos de establecer a partir de 1995 la libre circulación de bienes, servicios y factores de producción; un arancel exterior y una política comercial comunes; y de coordinar las políticas macroeconómicas y sectoriales y armonizar las legislaciones.
Brasil también ha sido uno de los promotores más activos de la Comunidad Sudamericana de Naciones, constituida el 8 de diciembre de 2004 en Cuzco, para la construcción, a partir de la convergencia gradual entre la Comunidad Andina y MERCOSUR, sumando a Chile y luego a Guyana y Surinam, de una comunidad basada en la cooperación política, social y cultural; la integración económica, comercial y financiera; y el desarrollo de la infraestructura física, la energía, y las comunicaciones.
Brasil lleva años promoviendo una reforma del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas por la que se amplíe el número de sus miembros permanentes para obtener, junto con Alemania, Japón e India, un puesto.
Relaciones Bilaterales:
Las relaciones bilaterales entre Brasil y España han sido siempre muy intensas, incluso desde antes de la independencia. Brasil estuvo bajo la soberanía de los reyes Felipe II, Felipe III y Felipe IV durante el periodo de unión peninsular y amplias porciones del sur formaron parte de España aún más tiempo, antes y después del periodo de los Felipes. Muy pronto después de la independencia, España estableció relaciones diplomáticas con Brasil y abrió una Legación residente en Río de Janeiro. Desde el último tercio del siglo XIX hasta la primera mitad del XX, Brasil fue uno de los destinos preferidos de los emigrantes españoles y se mantuvo como tal, junto con Argentina y Venezuela, cuando casi habían desaparecido las corrientes migratorias a otros países iberoamericanos en los años cincuenta y sesenta del siglo pasado. Más de 15 millones de brasileños son hoy descendientes directos de españoles. La colonia española en Brasil reúne a 80.000 personas y es la cuarta de América Latina. La colonia brasileña en España está estimada en torno a 15.000 personas. En el año 1999, 275.000 brasileños visitaron España en viaje turístico frente a los 80.000 españoles que viajaron a Brasil.
En los últimos lustros, el crecimiento del comercio y, sobre todo, de la inversión directa entre los dos países ha dado aún mayor contenido a las relaciones bilaterales. España ha pasado a ser la segunda mayor inversora extranjera en Brasil. La inversión española en Brasil abarca los sectores de telecomunicaciones, aeronáutica, electricidad, desarrollo rural, hidrocarburos, infraestructuras, servicios de agua, seguros y financieros, entre otros. Se trata de inversiones de carácter estratégico, fruto de la confianza de las empresas españolas en el mercado de Brasil y en las políticas de sus gobiernos. En cuanto al comercio de bienes en los dos sentidos, se sitúa en tres mil doscientos millones de euros anuales, con una tasa de cobertura en torno al 50%. Las principales partidas de la exportación española a Brasil son productos manufacturados, mientras que las importaciones desde Brasil a España son fundamentalmente productos agrícolas y siderúrgicos y minerales.
El marco convencional básico de nuestras relaciones está formado por el Tratado de Amistad y Cooperación de 23 de julio de 1992. Actualmente hay en vigor entre España y Brasil muchos acuerdos bilaterales de diversa índole, entre los que se pueden mencionar: el Convenio sobre transportes aéreos regulares de 28 de noviembre de 1949, modificado en muchas ocasiones desde entonces, el Convenio cultural de 25 de julio de 1960, el Convenio para evitar la doble imposición y prevenir la evasión fiscal en materia de impuestos sobre la renta de 14 de noviembre de 1974, el Acuerdo de cooperación nuclear de 12 de mayo de 1983, el Tratado de extradición de 12 de abril de 1984, el Convenio sobre Seguridad social de 16 de mayo de 1991, el Tratado sobre traslado de presos de 7 de noviembre de 1996, el Acuerdo de cooperación turística de 18 de abril de 1997 y el Acuerdo sobre cooperación en materia de prevención del consumo y control del tráfico ilícito de estupefacientes y sustancias psicotrópicas de 11 de noviembre de 1999.
En el ámbito político, el Plan de Asociación Estratégica (PAE), firmado el 14 de noviembre de 2003 en Santa Cruz de la Sierra, y la Declaración de Brasilia sobre la Consolidación de la Asociación Estratégica (DB) de 24 de enero de 2005 establecen el marco de nuestras relaciones. PAE y DB instituyen un diálogo político reforzado que prevé reuniones anuales de jefes de ejecutivo, comunicación diplomática permanente con consultas anuales a diferentes niveles, y sectores prioritarios de cooperación como educación, ciencia, cultura, defensa, justicia, creación de empleo y desarrollo social. En el terreno económico se establecen mecanismos de cooperación tanto en la vertiente de inversiones, como comercial. La DB subraya la convergencia entre los dos países en las áreas de lucha contra el hambre y la pobreza, misiones de paz y estabilización (como por ejemplo en Haití) e integración cultural en el mundo (Alianza de Civilizaciones).
Con pocos países tiene España un contacto de alto nivel tan frecuente y regular como con Brasil. Sirvan como ejemplo las visitas oficiales de SS MM los Reyes en 1983 y 2000, las de S.A.R. el Príncipe de Asturias en 1996, 2002 y 2005, las de los Presidentes del Gobierno don Adolfo Suárez en 1979, don Felipe González en 1987, 1990 y 1995, don José María Aznar en 1997 y 2002 y don José Luis Rodríguez Zapatero en 2005. Por parte brasileña viajaron a España en visita oficial los Presidentes Joao Baptista Figueiredo en 1984, Fernando Collor de Mello en 1990 y 1991, Fernando Henrique Cardoso en 1995 y 1998 y Luis Inacio Lula da Silva en 2002
La acción cultural española en Brasil es cada vez más intensa. Tradicionalmente se había centrado en la enseñanza del español, y luego en la promoción de la cultura española, que ha tenido una excelente recepción en Brasil y despertado un gran interés. Recientemente, nuestra acción cultural ha incorporado la cooperación cultural como parte de la estrategia de desarrollo, incluyendo actividades de apoyo a la cultura brasileña y de formación cultural, o intercambios con la cultura española.
Para la difusión de las lenguas y la cultura españolas en Brasil, el Instituto Cervantes tiene centros en Sao Paulo y Río de Janeiro. Además, España mantiene en Brasil una red de Centros Culturales, integrados en la red de Centros de la AECI, en las ciudades de Brasilia, Belo Horizonte, Curitiba, Porto Alegre, Florianópolis y Recife. El despliegue de instituciones culturales españolas en Brasil está en pleno proceso de transformación y expansión. La Agencia Española de Cooperación Internacional tiene previsto crear dos nuevos Centros Culturales Españoles en Brasilia y Sao Paulo; y el Instituto Cervantes ampliará su red a partir de los centros ya existentes en Sao Paulo y Río de Janeiro, y el que próximamente se abrirá en Salvador de Bahía.
Por último, tanto el Ministerio de Asuntos Exteriores como el Ministerio de Educación, Cultura y Deportes ofrecen toda una serie de programas de cooperación con Brasil, principalmente en las áreas de museos y archivos, que han sido destacados como prioridades para la futura cooperación cultural entre los dos países.
La III Comisión Mixta de Cooperación celebrada en Madrid en 2003 identificó las áreas geográficas (Norte y Nordeste de Brasil) y sectores (necesidades sociales básicas -alfabetización y seguridad alimentaria-, defensa del medio ambiente –ecoturismo-, productivos -pesca y turismo- y fortalecimiento institucional) prioritarios de la cooperación española con Brasil.